A pesar de las expectativas generadas por los cambios geopolíticos ocurridos en Venezuela desde enero de 2026, la empresa petrolera estadounidense Chevron Corporation ha mantenido una estrategia de inversión conservadora en el país. Según datos recientes, la compañía solo ha incrementado su producción en 12.000 barriles diarios adicionales desde el inicio del año, una cifra que contrasta con las proyecciones de grandes capitales que se esperaban para el sector.
El economista y experto petrolero Rafael Quiroz analizó esta situación durante una entrevista en Fedecámaras Radio, señalando que el capital internacional aún percibe riesgos significativos sobre el futuro de la nación. De acuerdo con Quiroz, la petrolera norteamericana optó por operar utilizando los recursos generados internamente sin inyectar nuevo financiamiento externo.
«Ellos están invirtiendo solo parte de lo que reciben de liquidez por sus operaciones aquí. Pero no han traído nuevos capitales y no los van a traer este año», sentenció el experto.
El factor Irán y el costo del barril
El análisis de Quiroz también abordó la reciente escalada en los precios internacionales del petróleo, impulsada por el conflicto bélico entre Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán. Esta situación, sumada al bloqueo del estrecho de Ormuz, ha disparado el indicador hasta alcanzar aproximadamente los 115 dólares por barril en las últimas semanas.
Respecto al futuro del mercado energético, el economista descartó que una resolución pacífica del conflicto provoque un desplome inmediato de los precios. Según su perspectiva, aunque el estrecho de Ormuz sea reabierto, el valor del crudo experimentaría un descenso moderado y lento.
Quiroz puntualizó que la desaparición de las tensiones navales en el Medio Oriente ajustaría los precios hacia un nuevo equilibrio, pero sin retornar a niveles bajos en el corto plazo.
- Rango estimado: El barril podría estabilizarse entre los 80 y 90 dólares.
- Condición: Esto solo ocurriría si se levanta la variable del bloqueo en Ormuz.
«Si desaparece la variable que representa el bloqueo del estrecho de Ormuz, los precios podrían caer en un rango de entre 80 y 90$ por barril. Tampoco es previsible que caigan de forma remarcada», concluyó Quiroz.
Con este panorama, la industria petrolera venezolana enfrenta un escenario de precios altos pero con una entrada de inversión extranjera limitada, supeditada a la evolución de la estabilidad política interna y la seguridad en las rutas globales de suministro.





