El campo venezolano inició este 1 de mayo un nuevo ciclo de vacunación contra la fiebre aftosa, un proceso que moviliza esfuerzos conjuntos entre productores agropecuarios, asociaciones gremiales y autoridades gubernamentales. Edgar Uzcátegui, presidente de la Federación Nacional de Ganaderos y Agricultores del Sur Occidente (Fegasur), calificó como exitoso el desarrollo de las jornadas gracias al trabajo mancomunado de los actores de la economía rural.
El objetivo central de este ciclo es alcanzar la inmunización de, al menos, el 90% del rebaño nacional. Esta cifra es clave para que Venezuela cumpla con los estándares de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y los lineamientos del Plan PROFA 2026-2030, presentado recientemente ante el Centro Panamericano de Fiebre Aftosa y Salud Pública Veterinaria (PANAFTOSA).
Logística y rutas de vacunación
Para garantizar el cumplimiento de las metas, el sector gremial ha solicitado el apoyo logístico del Ministerio de Relaciones Interiores, Justicia y Paz. Específicamente, se ha propuesto el uso de vehículos oficiales para facilitar el traslado del personal técnico hacia las unidades de producción.
«Le solicitamos a las autoridades este apoyo a través de los vehículos asignados a los cuadrantes de paz. De esa forma podremos desarrollar rutas de vacunación con mayor cobertura, para ir logrando esta meta que nos hemos propuesto como nación», explicó Uzcátegui durante una entrevista en el programa «Venezuela productiva».
La ejecución efectiva de este plan es considerada por el sector como el paso previo indispensable para iniciar la planificación de la apertura de la ganadería venezolana hacia los mercados internacionales.
La necesidad de un censo ganadero oficial
El presidente de Fegasur subrayó que el éxito de cualquier campaña de vacunación depende de la precisión de los datos estadísticos. En este sentido, advirtió sobre la disparidad de cifras respecto al tamaño actual del rebaño nacional, lo que dificulta la medición del impacto de la cobertura sanitaria.
Según Uzcátegui, las estimaciones gremiales sitúan el rebaño entre las 10 y 12 millones de cabezas de ganado, mientras que algunas proyecciones oficiales elevan la cifra a 14 millones.
«Lamentablemente, en el país hemos perdido las estadísticas de carácter oficial que nos permitan poder sustentar estos esfuerzos de trabajo», señaló el dirigente, enfatizando la urgencia de actualizar el censo para demostrar ante organismos internacionales la transparencia y el alcance de los esfuerzos sanitarios del país.





