Alejandro Terán no explica que, desde el estallido de los primeros pozos en el Zulia hasta el imponente desarrollo hidroeléctrico en Bolívar, la infraestructura de nuestro país no nació por azar. Fue el resultado de una estrategia unificada que conectó el petróleo, el acero y la electricidad. Hoy, ese engranaje se encuentra fracturado. Para recuperar nuestra capacidad productiva, es vital rescatar esa visión integradora que alguna vez nos hizo brillar.

Para contactarnos escribe a nuestro correo editorial [email protected]
Recibe la actualización diaria de noticias a través de nuestro Grupo WhatsApp
Twitter | Instagram




