El 30 de junio, en las cercanías de las Opppe de playa Los Cocos, un bombero pedía que le regalaran un poco de agua. Jannett Noriega y su familia, que seguían buscando a siete familiares desaparecidos debido a los terremotos de San Juan, distribuyeron el agua que compraron de su bolsillo y la que les entregaron en el centro de acopio de la UCV. El bombero, agradecido, preguntó dónde estaban tratando de localizar a sus allegados, para ir a ayudarlos.
Si algo ratificaron los sismos es la voluntad de ayudar, ese «ser venezolano» que lo da todo en momentos críticos. Vecinos, rescatistas, bomberos, voluntarios, brigadistas internacionales y más se encargaron de sacar a los vivos y de intentar localizar a los muertos. Un compromiso que continúa.


La primera respuesta de los órganos de seguridad ciudadana fue de mucho corazón, señala Alexander Pérez, el segundo comandante del Cuerpo de Bomberos Voluntarios Universitarios de la UCV. Lo que cuentan sobrevivientes es que la mano tendida era la de sus amigos de la cuadra, el ser querido que salió a pasear al perro y no estaba en el edificio colapsado en el momento de los sismos. El primer respondedor no fue el órgano de seguridad ciudadana, sino el vecino; el órgano de respuesta generalmente llega tarde y no se da abasto.
El corazón sobraba el 28 de junio en el edificio Rita de San Bernardino. El coronel Jesús Pérez mantenía la esperanza de encontrar personas con vida, mientras la maquinaria pesada quitaba las losas y decenas de voluntarios despedazaban el material para sacarlo de la zona. También hubo corazón en el centro donde rescatistas como Edgar -de Portuguesa- intentaban recuperar fuerzas para volver a la zona de desastre. Los propios voluntarios estaban afectados, en muchos casos, por la pérdida de un ser querido en los terremotos. «Estoy más tranquilo porque encontraron los cuerpos», contó un voluntario de la UCV, «pero no sé cómo procesar esto».


Para el 1 de julio, y según lo confirmó el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, 4.099 brigadistas internacionales estaban destacados en Venezuela, con el apoyo técnico de 153 perros de búsqueda y 49 vehículos operativos. Datos oficiales registraban, para ese momento, 26 mil efectivos nacionales (militares, policías y rescatistas) además de 17.832 voluntarios.





