El expresidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, defendió este lunes el papel desempeñado por Delcy Rodríguez y Jorge Rodríguez dentro del Ejecutivo venezolano, destacando su colaboración en las gestiones para la excarcelación de detenidos por motivos políticos. En una entrevista concedida a Onda Cero, el exmandatario reconoció además que ambos funcionarios son «amigos personales» suyos.
Rodríguez Zapatero, quien ha ejercido como mediador en diversos procesos de diálogo y negociaciones entre el Gobierno y la oposición de Venezuela, aseguró que tanto la vicepresidenta como el presidente de la Asamblea Nacional han sido aliados en su labor humanitaria dentro del país suramericano.
«Casi siempre estaban de mi lado intentando que esa política de represión no se consumara», señaló el expresidente (2004-2011), subrayando que los hermanos Rodríguez han trabajado con el objetivo de mantener abiertas las vías del diálogo.
Un «esfuerzo gigantesco» por la paz
Durante la entrevista recogida por la agencia EFE, el político español hizo un balance de su rol como mediador, cargo que ha desempeñado durante años y que ha facilitado la liberación de cientos de personas. Zapatero enfatizó que su involucramiento ha respondido a una motivación estrictamente humanitaria y de estabilidad regional.
«He realizado un esfuerzo gigantesco de horas y de días de viajes con ese objetivo (…) lo he hecho sin percibir nada y solo por intentar que aquel país (Venezuela) no acabara en una guerra civil y por liberar cientos de presos», sostuvo el exmandatario.
Las declaraciones de Zapatero arrojan luz sobre la dinámica interna de las negociaciones en Venezuela, donde su cercanía personal con figuras clave del chavismo ha sido, según sus palabras, un factor determinante para evitar una escalada de violencia mayor. El expresidente reiteró que su compromiso se mantiene firme en la búsqueda de soluciones que impidan la consolidación de políticas represivas.
Con esta intervención, Rodríguez Zapatero reafirma su postura sobre la situación venezolana, defendiendo la necesidad de interlocutores dentro del oficialismo que faciliten medidas de gracia y acuerdos políticos, a pesar de las críticas que su mediación ha generado en diversos sectores internacionales.






