El Departamento del Tesoro de Estados Unidos autorizó este viernes temporalmente la compra y venta de petróleo iraní que se encuentra varado en el mar, como una nueva medida de la Administración del presidente, Donald Trump, para intentar frenar el alza de precios de la gasolina en medio de la guerra con la República Islámica y el persistente cierre del Estrecho de Ormuz.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, adelantó la decisión y estimó que la medida permitirá añadir unos 140 millones de barriles al mercado petrolero.
Beesent explicó en su cuenta oficial de X que la autorización se aplica al petróleo cargado en buques a partir de este viernes y se extiende hasta el 19 de abril.
El encargado del Tesoro dijo que «Irán tendrá dificultades para acceder a los ingresos generados, y Estados Unidos seguirá ejerciendo la máxima presión sobre su capacidad para acceder al sistema financiero internacional».
La nueva medida se suma a la decisión de la Administración Trump de levantar durante 60 días las sanciones al petróleo ruso, igualmente varado en el mar, que fue adelantada la semana pasada.






