La estructura fiscal y tributaria del país demanda una revisión profunda e integral para adaptarse a la realidad económica nacional, marcada por las distorsiones financieras y la pérdida de las funciones tradicionales del signo monetario local. Así lo expuso Juan Korody, presidente de la Asociación Venezolana de Derecho Tributario (AVDT), durante una entrevista concedida al espacio Venezuela Podutiva de Fedecámaras Radio.
Durante el intercambio de ideas, el especialista indicó que el modelo impositivo actual opera bajo premisas que ya no responden de manera eficiente al dinamismo comercial y financiero. Explicó que el sistema requiere parámetros actualizados que reflejen fielmente el valor de los bienes y servicios, debido a que los mecanismos tradicionales han perdido vigencia práctica frente a los procesos inflacionarios y cambiarios. «Hay que repensar la tributación a todo lo largo de la economía», señaló el representante gremial al recalcar la urgencia de cambios estructurales en la materia.
Asimismo, el experto jurídico puntualizó que el bolívar ha dejado de cumplir con su rol fundamental como medida estándar de valor dentro de las transacciones cotidianas y corporativas. Esta situación ha propiciado que diversos sectores adopten mecanismos alternativos de referencia para salvaguardar el patrimonio económico y mantener la operatividad comercial.
«El bolívar, como medición de valor, no tiene virtualidad económica», enfatizó Korody al describir el impacto directo que sufren los indicadores financieros tradicionales.
Desafíos en la recaudación y el marco legal
En el transcurso de la conversación, el presidente de la AVDT profundizó en cómo estas distorsiones macroeconómicas repercuten directamente sobre la recaudación fiscal y el cumplimiento de las obligaciones tributarias por parte de los contribuyentes.
Subrayó que los esquemas de fiscalización y las unidades de medida fiscal han quedado rezagados frente a la dinámica comercial real, generando fricciones operativas entre el sector productivo y los entes recaudadores del Estado.
Ante este escenario, el gremio tributario insiste en la necesidad de entablar mesas de trabajo técnicas que permitan armonizar las normativas vigentes con las exigencias del mercado actual. El objetivo primordial es dotar al sistema de seguridad jurídica, estimulando la inversión privada formal y garantizando que los tributos se calculen sobre bases equitativas que no castiguen la progresividad económica ni la reactivación productiva del país.
Escucha la entrevista completa en este enlace: Contribuyentes tendrán plazo de 180 días para adaptarse a la facturación digital





