El excampeón de las artes marciales mixtas Conor McGregor anunció que el próximo combate que dispute en el octágono pondrá fin a su trayectoria profesional dentro de la compañía. Tras su regreso a la competición el pasado mes de julio después de cinco años de ausencia, el peleador de 38 años volvió a sufrir una grave lesión en el primer asalto de su enfrentamiento contra Max Holloway, lo que ha marcado el tramo final de su preparación y su estancia en la organización.
Aquella pelea correspondía al penúltimo compromiso fijado en su contrato con la UFC. Durante el fin de semana, el deportista irlandés dio a entender que no planea renovar su vínculo contractual y aprovechó para reaccionar ante los eventos más recientes del deporte de combate.
A través de un mensaje publicado en la red social X, McGregor comenzó por cuestionar las cifras de audiencia y recaudación de otros combates de boxeo, en referencia al triunfo por puntos del mexicano Canelo Álvarez sobre Christian Mbilli.
En sus declaraciones públicas, el irlandés cuestionó el impacto de dichos eventos al señalar: “¿Cuántas visualizaciones tuvo la pelea de Canelo? ¿Cuántas personas asistieron? ¿Cuánto recaudó?”. Acto seguido, el peleador defendió su capacidad de convocatoria y el alcance de sus funciones al afirmar que “vendo MÁS que todos esos tipos. Por mucho. MÁS QUE TODOS. Fácilmente. Quizás incluso más que todos juntos. Y ni siquiera me esfuerzo”.
Cifras récord y recuperación de una grave lesión
Al evaluar los números de su última presentación deportiva frente a Max Holloway, el excampeón remarcó las circunstancias en las que se llevó a cabo el evento. “Mi pelea coincidió con la semifinal del Mundial y, aun así, conseguimos esas cifras. Ahora tengo que lidiar con esta maldita lesión durante unos meses más antes de regresar”, expresó sobre la rotura del ligamento cruzado anterior y del menisco que sufrió al lanzar su primera patada en el octágono.
Respecto al combate que marcará el cierre de su paso por la empresa de artes marciales mixtas, el peleador dejó clara su intención promocional para el compromiso final. “Voy a intentar promocionar mi próxima pelea. Mi última pelea. A ver qué cifras consigo. Seguiré superando mis propios récords”, aseguró en relación con su histórico de ventas, tras haber encabezado los seis eventos de pago por visión más vendidos en la historia de la UFC y protagonizar en 2017 el combate de boxeo ante Floyd Mayweather.
La trayectoria reciente del deportista ha estado acompañada por inactividad y severos contratiempos físicos. En 2021 sufrió una fractura de pierna durante su enfrentamiento contra Dustin Poirier, rival ante el que también cayó por nocaut. Su última victoria dentro de la UFC se registró en el año 2020, cuando se impuso ante Donald Cerrone en 40 segundos, sumado a que su carrera fuera del deporte enfrentó polémicas judiciales, incluida una demanda civil por agresión sexual en 2024 cuyo fallo apelado fue rechazado.
Escenarios para el combate final del peleador irlandés
De cara al evento que culminará su contrato, han surgido distintas alternativas sobre quién podría ser su rival en el octágono o en el cuadrilátero. Max Holloway, a quien el irlandés venció por decisión de los jueces en 2013, ha manifestado su disposición para celebrar un tercer enfrentamiento entre ambos, postura que coincide con el interés manifestado por el propio McGregor para llevar a cabo la revancha.
Por otra parte, la posibilidad de un combate en el ámbito del boxeo profesional sumó un nuevo interesado durante la última semana. El boxeador británico Conor Benn lanzó un desafío directo al irlandés publicando un cartel ficticio de una hipotética pelea acompañada por el mensaje “cualquier día de la semana” a través de su cuenta de Instagram, a la espera de que se concrete la fecha del retorno del excampeón.





