El grupo Cimarrón y su exitoso recorrido con el joropo en los cinco continentes

Arnaldo Fernández l @fernandzarnaldo

Ganadores de importantes reconocimientos en la industria y con apuesta internacional como premisa desde su fundación

Cimarrón es una agrupación colombiana de joropo, de los llanos colombo-venezolanos del Orinoco. Además del joropo, fusionan los ritmos afroindígenas latinoamericanos. 

Estuvieron nominados a los Latin Grammy 2019, y  ganaron el Songlines Music Awards 2020 de Londres. La primera vez que lo gana el Joropo. Anterior a esto en el 2004 ya habían sido nominados al Premio Grammy como mejor álbum de música tradicional de músicas del mundo. 

El equipo de Contrapunto tuvo el honor de poder contactar a su vocalista y directora Ana Veydó, quien nos contó un poco más acerca de esta agrupación. 

“Cimarrón ha sido un trabajo artístico independiente, un emprendimiento que ha implicado un esfuerzo para llevar esta música que nunca había sido posicionada internacionalmente”, aseguró Veydó. 

A pesar del idioma y el desconocimiento de este género musical, Cimarrón se convirtió en un producto que pudo comunicarse más allá de lo local y crear una nueva audiencia. 

“Con la diáspora venezolana se ha llevado el joropo a sitios donde hay venezolanos. Nosotros no tocamos para público latino y a veces ni siquiera hispanohablantes. Para internacionalizar esta música considero que se debe ir más allá de lo regional y crear una sólida propuesta sonora que trascienda el idioma y obviamente lo local”, destacó. 

Al principio nos cuenta que las influencias de Cimarrón se dieron por el formato de la música llanera venezolana que llegó a Colombia en los años 50. También tienen una fuerte influencia de la música llanera que se hace en territorio colombiano e influenciado por instrumentos propios de la tradición andina. 

“Cuando quisimos desarrollar nuestra sonoridad, volcamos nuestra mirada a grupos de África que estaban teniendo impacto en el circuito de las músicas del mundo y nos inspiraron a darle forma a un producto que pudiera circular en esos espacios”.

Consultada sobre con quien quisieran tener una participación musical, la vocalista de Cimarrón nos dice que más que cantar con alguien les gustaría tener la oportunidad de tocar en Venezuela: “Admiramos mucho a artistas que dejaron un legado  como El Carrao de Palmarito, Ángel Custodio Loyola, José Romero Bello, Nelson Morales y por supuesto, lo que dejó el gran Simón Díaz”. 

Recientemente el grupo sufrió la irreparable pérdida de su arpista y director, José “Cuco” Rojas, lo que los ha obligado a sentarse a reflexionar y junto a la crisis originada por el coronavirus, también a hacer una pausa. 

“Para Cimarrón ha sido un golpe fuerte la partida de Carlos y muy difícil de asimilar en el aspecto personal. En este momento se unen dos circunstancias, la partida de Carlos y el confinamiento mundial por la pandemia”. 
Estas circunstancias los obligaron a hacer una pausa obligatoria que les ha permitido repensar hasta dónde deben mirar a raíz de esta situación. 

Teniendo en cuenta que países como Alemania y el Reino Unido han comenzado a proyectar lo que será el próximo año, han pensado en la posibilidad de girar durante el verano de 2021 en Europa y se concentran en su próximo álbum, luego del reciente éxito que tuvieron con Orinoco. 

La idea de Cimarrón siempre fue ser un grupo proyectado internacionalmente y ese sueño se dio desde que fueron nominados a los Grammy anglo y cuando formaron parte del Circuito de las Músicas del Mundo, lo que les ha permitido llevar su música por los cinco continentes, en 38 países y con más de 500 conciertos. 
Son innumerables los reconocimientos de Cimarrón, una agrupación que se enfocó en dar a conocer un género musical no comercial y con el que han recorrido el mundo. 

Recientemente se alzaron con el Premio Songlines Music, por lo que siguen agrandando su legado, el cual Ana asegura que se entiende así por la manera en que han llevado el joropo por el mundo y que a pesar de la ausencia de Carlos esperan continuar. “Nos complace en ser la única banda nominada a los Songlines y ser los prineros colombianos en haberse llevado el galardón como mejor grupo”, afirmó. 

Asegura que la música es un elemento de comunicación y hermandad entre los pueblos, por lo que apuestan a una buena relación con los países independientemente de las posturas políticas: “La música es la mejor manera de comunicarnos con el resto de nuestros amigos en el mundo”. 

En cuanto a la pandemia y la difícil situación de confinamiento, nos asegura que es un problema de cada uno de nosotros, y que cada quien tiene herramientas de superar este duro momento. “Ojalá pronto podamos salir de este confinamiento. Mientras tanto nuestra invitación es a aprovechar este momento para replantear cosas y hacer grandes cambios en nuestras vidas, disfrutar y reencontrarnos con esos seres que tenemos cerca”, finalizó.