Vicente Pérez, director ejecutivo de Fedeagro, indicó este miércoles que no han sido consultados para elaborar la propuesta de la ley del café que debate la Asamblea Nacional (AN). Era «de 14 artículos», luego el gobierno hizo observaciones y subió a más de 40, y ahora tiene poco más de 30 artículos, resumió.
La norma «es bien intencionada», porque se habla de incentivar y fomentar, «y nadie se va a oponer a eso», pero «es una ley estatista». La ley no deja espacio para el sector privado, aunque «el sector privado es el que conoce» el sector. El paradigma «del papá Estado ya no funciona», aseveró. Tampoco establece de dónde saldrán los recursos.
El dirigente tomó el ejemplo de Colombia, y consideró que es un camino a seguir.
«Debenos cambiar el paradigma y cambiar el esquema» para que participe el sector privado y se trabaje la parafiscalidad agrícola.
Aumentó la producción a pulmón propio
Pérez precisó que el sector café «ha tenido una recuperación» en Venezuela. «Hasta finales de 1990, se producían 1,8 millones de quintales de café», hasta que se reguló el precio del café y se implementaron «políticas negativas agrícolas».
En los últimso cinco o seis años «el rubro se ha recuperado» y se ha sobrepasado el 1,8 millones de quintales gracias a la liberación de los precios y a que ha abido precios internacionales buenos, explicó el dirigente en entrevista para el programa Entre Líneas que transmite Unión Radio 90.3 FM.
Este es un rubro familiar, destacó, y ha habido regreso a la producción.
Una hectárea puede costar unos 8 mil dólares en dos años, estimó. «Los productores de café tienen dos o tres hectáreas», son productores modestos. Se necesita capacidad técnica e insumos, y 80 % del costo es lal mano de obra «porque todo es manual».
El cultivo necesita electricidad, desarrollo rural, carreteras, escuelas, enumeró.





