El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este martes que «quien no debe, no teme», por lo que «quien sale escondido de su país, debe alguna cosa», en referencia a la huida de Flávio Bolsonaro a Estados Unidos.
«Lamento que haya salido de Brasil. Podría haberse quedado para probar que las acusaciones no son verdaderas», dijo Lula sobre su rival derrotado en las elecciones del domingo, durante el festejo de sus 81 años, en su residencia en Brasilia.
El líder del Partido de los Trabajadores (PT) calificó la huida como «vergonzosa», aunque evitó confirmar la salida del país del primogénito del expresidente Jair Bolsonaro, ante el secretismo de sus propios aliados, quienes hasta el momento tampoco la han confirmado.
«Estoy sabiendo ahora que mi adversario, no sé… No tengo informaciones precisas», dijo Lula frente a un gran pastel con velas de cumpleaños, antes de pasar a enumerar las veces que perdió comicios y aceptó la derrota.
«Tuve muchas invitaciones para salir de Brasil. Tuve muchas invitaciones para ir a embajadas. Decidí quedarme en Brasil y entregarme a la Policía Federal porque quería desenmascarar a mis acusadores y probar mi inocencia. Y estoy aquí, siendo reelecto a un nuevo mandato», comentó, al recordar su etapa en prisión en el marco de la operación Lava Jato.
El mandatario brasileño, que en enero asumirá su cuarto mandato no consecutivo, dijo que «intentó» que el ultraderechista demuestre su inocencia cuando le pidió que exponga el detalle de sus cuentas bancarias y sus teléfonos celulares antes de la segunda vuelta electoral del domingo.





