Un tribunal de la República Dominicana dictó este lunes auto de apertura a juicio en contra de Antonio Espaillat, propietario de la emblemática discoteca Jet Set, y de su hermana Maribel Espaillat, administradora del establecimiento, tras determinarse la existencia de indicios suficientes para procesarlos por el colapso estructural del local ocurrido el año pasado, catástrofe que dejó un saldo de 236 víctimas mortales, incluyendo al reconocido exponente del merengue Rubby Pérez.
El trágico suceso se registró la noche del 8 de abril de 2025 en Santo Domingo, cuando el techo del club nocturno se derrumbó por completo en medio de una presentación musical del mencionado artista.
Tras el colapso, ambos directivos fueron arrestados bajo cargos de homicidio involuntario; no obstante, consiguieron posterior libertad condicional mediante el pago de una fianza económica conjunta que ascendió a los 842.500 dólares.
Bajo la legislación penal vigente en la nación caribeña, la tipificación de homicidio involuntario estipula una escala de sanciones que va desde los tres meses hasta los dos años de prisión.





