El gobierno de Estados Unidos suspenderá la asistencia económica y militar que destina anualmente a Israel a finales de 2026. El presidente estadounidense, Donald Trump, hizo pública la medida este martes tras mantener conversaciones directas con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. La decisión implica retirar una partida presupuestaria de 4.000 millones de dólares al considerar que la economía del país aliado no requiere esa inyección de recursos.
Durante una intervención en el canal Fox News, el mandatario estadounidense explicó que el monto interrumpido abarca asignaciones en especie y liquidez. Según detalló en la entrevista telefónica, «Les estábamos dando (a Israel) 4.000 millones de dólares. Seguimos haciéndolo, pero esa ayuda se interrumpe a finales de año». Asimismo, precisó que estos recursos corresponden a «ayuda militar o dinero en efectivo».
Trump argumentó que la solvencia financiera de la nación de Oriente Medio justifica el repliegue de los fondos estatales. El mandatario sostuvo que «Les damos 4.000 millones de dólares en bienes y dinero, y no lo necesitan (…) Israel es el país al que más ayudamos, le damos más que a ningún otro y ya no lo necesita». Añadió además que «yo lo he seguido haciendo, pero Israel es un país muy próspero. No lo necesita. Si lo necesitara, yo diría que mantuviéramos la ayuda».
Un acuerdo entre aliados en medio del escenario electoral estadounidense
La propuesta inicial para suspender los giros financieros partió de la propia dirigencia israelí en el marco de la coyuntura política norteamericana. Trump señaló que Netanyahu tomó la iniciativa en las conversaciones al ser consciente de que el financiamiento exterior genera debate social. El anuncio ocurre en coincidencia con el desarrollo de las elecciones legislativas de medio mandato en Estados Unidos, donde el Partido Republicano busca conservar la mayoría dentro de las cámaras del Congreso.
Al referirse al papel desempeñando por el jefe de Gobierno de Israel, el presidente de Estados Unidos indicó que «Él (Netanyahu) lo planteó. Dijo: ‘creo que sería apropiado que no recibiéramos ayuda’, porque entiende que este es uno de los puntos que generan controversia». Durante sus declaraciones defensivas hacia la postura adoptada por la administración de Tel Aviv, remarcó que «Israel ha sido un gran aliado, mucho más fiable que la mayoría».
El flujo de financiamiento interrumpido por la Casa Blanca formaba parte del memorando firmado por ambas naciones durante el año 2016. En dicho instrumento bilateral se fijó un compromiso presupuestario por parte de Washington de 3.800 millones de dólares anuales durante el periodo comprendido entre 2019 y 2028.
Matices diplomáticos y posturas frente al conflicto bélico con Irán
Pese a la sintonía exhibida en materia presupuestaria y al respaldo ofrecido por Trump a Netanyahu durante las elecciones legislativas israelíes, ambas administraciones mantienen discrepancias estratégicas en el ámbito internacional. El foco de las diferencias radica en la gestión de la guerra contra Irán, conflicto que acumula más de ocho meses de operaciones bélicas y cuyos esfuerzos de pacificación permanecen paralizados.
La estrategia del ejecutivo estadounidense ha priorizado mantener abierto el margen de negociación política con el propósito de resolver el enfrentamiento. Aunque la Casa Blanca sostiene que prefiere agotar la vía del diálogo diplomático, no ha descartado el eventual uso de acciones militares. En contraste, la postura promovida por el primer ministro Netanyahu aboga por sostener la presión bélica mediante el lanzamiento de nuevos ataques en la región.





