Un grupo de 12 países, entre los que destacan España, Francia, Reino Unido, Canadá, Suecia e Irlanda, acordó la adopción de una serie de medidas de presión en contra de Israel, motivadas por el avance de los asentamientos y el incremento de la violencia ejercida por colonos contra la población palestina en Cisjordania.
Las naciones firmantes resolvieron aumentar la presión diplomática y económica mediante la restricción del comercio de bienes procedentes de los asentamientos israelíes, los cuales son considerados ilegales bajo el marco del derecho internacional.
En este contexto, la postura del Reino Unido se posiciona como una de las decisiones más contundentes de la coalición y prohibirá de manera estricta las importaciones de bienes producidos en los asentamientos establecidos por Israel dentro de los territorios ocupados.
El jefe de la diplomacia británica manifestó que las autoridades israelíes han hecho «la vista gorda» ante los constantes abusos cometidos en Cisjordania.
Con esta resolución, el Gobierno de Benjamin Netanyahu vuelve a ser objeto de intensas críticas por parte de gobiernos occidentales, que han condenado el deterioro de la situación humanitaria y de seguridad en la región. Los firmantes del acuerdo insistieron en la obligatoriedad de respetar el derecho internacional y exigieron un freno definitivo a la política de expansión territorial. Fuente: EFE





