El petróleo intermedio de Texas (WTI, por sus siglas en inglés) cerró este martes con una subida del 1,7 %, hasta 93,03 dólares el barril, impulsado por los recientes ataques de los rebeldes hutíes del Yemen contra Arabia Saudí.
Al término de la sesión, los contratos de futuros del WTI para el mes de octubre, los de referencia en Estados Unidos, sumaron 1,55 dólares respecto al cierre previo.
Los rebeldes chiíes hutíes reivindicaron una amplia operación militar con «decenas de misiles balísticos y drones» contra instalaciones de la petrolera saudí Aramco y la base aérea de Khamis Mushait, en el sur de Arabia Saudí, que provocó más de 70 heridos.
El operativo responde, según los hutíes, a una «escalada importante y generalizada» por parte de Riad.
A esto se suma que el pasado sábado el Ejército de Estados Unidos atacó a tres petroleros iraníes después de que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) lanzara misiles balísticos contra dos buques de guerra estadounidenses.
Según informó el Comando Central de EE.UU. (Centcom) en un comunicado, el Ejército estadounidense «inutilizó de forma permanente» los petroleros del CGRI M/T Downy, frente a la costa de la isla de Kharg, en el Golfo Pérsico, y el M/T Stark 1, cerca de Jask, en el Golfo de Omán.
Asimismo, las fuerzas de EE.UU. destruyeron por completo el petrolero sin carga M/T Kylo, también conocido como ‘Noxen’, en el golfo de Omán, dejándolo inoperativo.
Según el analista Tom Essaye, los temores geopolíticos siguen dominando los mercados del petróleo, «lo que está impulsando las materias primas en general».
«Sin embargo, cualquier indicio de avance hacia un alto el fuego probablemente provocará una fuerte caída del crudo, ya que lo único que quieren ahora los inversores es tener la esperanza de que el conflicto no se prolongue indefinidamente», apunta Essaye en su informe diario Sevens Report. EFE





