GeoPark prevé destinar cerca de 6.800 millones de dólares al desarrollo de largo plazo del campo Bare en Venezuela, mientras evalúa oportunidades para desarrollar proyectos de petróleo y gas mediante fracking en Colombia, reveló Felipe Bayón, CEO de la compañía.
En entrevista con Blu Radio y en una llamada con analistas, Bayón explicó que la cifra prevista para Bare comprende tanto inversiones de capital (Capex) como gastos operativos (Opex) durante el desarrollo del proyecto, cuyo contrato con Petróleos de Venezuela (PDVSA) tiene una vigencia de 25 años.
“En Bare son 6.800 millones de dólares. Es una inversión importante, una inversión que empieza este año y que va creciendo hasta llevar la producción hasta unos 85.000 o 95.000 barriles”, señaló el ejecutivo.
El plan contempla la reactivación de pozos existentes, equipos de workover, perforación de nuevos pozos, incluidos horizontales, e inyección de vapor en el yacimiento. Bayón indicó que el campo podría producir alrededor de 600 millones de barriles durante los 25 años del contrato y comparó su potencial de producción con el que llegó a tener el campo Rubiales en Colombia.
Bare cuenta con unos 1.100 pozos y actualmente produce alrededor de 11.000 barriles diarios. GeoPark planea inicialmente rehabilitar entre 400 y 500 pozos antes de avanzar hacia nuevas perforaciones y técnicas de recuperación más intensivas.
GeoPark presenta proyecciones
Durante una llamada con inversionistas y analistas, GeoPark presentó además las primeras proyecciones sobre el impacto que tendrá Venezuela en la escala futura de la compañía.
La petrolera proyecta alcanzar una producción consolidada de aproximadamente 75.000 a 85.000 barriles equivalentes diarios hacia 2030, apoyada en sus operaciones convencionales en Colombia, el crecimiento de Vaca Muerta y el desarrollo de crudos pesados en la Faja del Orinoco.
La meta implicaría llevar la producción a casi tres veces el nivel actual. En el segundo trimestre de 2026, GeoPark produjo 27.271 barriles equivalentes diarios, de los cuales 25.871 correspondieron a Colombia y 1.400 a Argentina.
La compañía estima además que podría generar alrededor de 1.200 millones de dólares de Ebitda ajustado en 2030. La magnitud del salto es significativa frente a la guía que tenía antes de incorporar Venezuela: la presentación de agosto contemplaba un Ebitda ajustado de entre 220 millones y 300 millones de dólares para 2026.
También prevé que sus reservas 2P prácticamente se dupliquen, desde alrededor de 121 millones de barriles equivalentes a entre 240 millones y 260 millones. GeoPark advirtió durante la llamada que se trata de una estimación preliminar, sujeta a una evaluación independiente, y que no representa todo el potencial de Bare durante los 25 años del contrato.
Lapso para asumir Bare
Aunque el contrato con PDVSA ya fue firmado, GeoPark todavía no ha asumido la operación del campo. Bayón explicó que existe un plazo de hasta 120 días para el perfeccionamiento del contrato y realizar una transición ordenada con el operador actual.
Durante ese periodo se definirán en mayor detalle los planes operativos, acuerdos de comercialización, personal y utilización de infraestructura.
El proceso para llegar a Bare comenzó meses atrás. Bayón reveló que Jaime y Gabriel Gilinski fueron quienes acercaron inicialmente la oportunidad a GeoPark y facilitaron las conversaciones con PDVSA.
“Creo que la primera vez que estuve fue a principios de abril y he ido unas ocho o nueve veces ya a Venezuela”, afirmó. Según explicó, GeoPark estudió inicialmente un grupo más amplio de oportunidades y, después de sucesivos análisis técnicos y visitas a los activos, terminó seleccionando Bare como prioridad.
La compañía asegura haber analizado también los aspectos regulatorios, jurídicos y operativos de su entrada a Venezuela y que el proyecto se desarrollará dentro del marco establecido por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos.





