El economista José Guerra estima que el reciente acuerdo petrolero firmado entre Venezuela y Estados Unidos representa un sacrificio fiscal total de 6.027 millones de dólares para el Estado venezolano, debido a la ausencia de licitaciones en el convenio con NABEP y la venta de crudo a costo de producción.
Así lo afirmó en el marco del foro “Diálogos petroleros”, donde señaló que el acuerdo que implica un compromiso de 17 campos petroleros venezolanos, “tal y como está y firmado no es del todo favorable para Venezuela”.
Bajo este orden de ideas, estima que las condiciones que se conocen de este contrato se traducen en “un subsidio de un país empobrecido, como Venezuela, a un país rico” como EEUU, tomando en cuenta que el 20% de los recursos que se extraigan en estos campos serán vendidos a precio de costo de producción al territorio estadounidense, señalando además que “no debería entrar el impuesto integrado que es 15% sobre el valor de la producción, ni el 50% que es el ingreso sobre la renta, entonces aquí hay un primer problema.
Aprovechó la oportunidad para recordar los acuerdos petroleros concretados durante el gobierno de Hugo Chávez con PetroCaribe, “que implicaba un subsidio costosísimo para Venezuela; lo mismo pasa (ahora) con este acuerdo, porque están vendiendo al costo, o sea, no tienes ni un dólar de ganancia”.
Asimismo, mencionó que estas concesiones otorgadas a NABEP se produjeron sin licitaciones o el pago del bono de entrada por el derecho de participación, que pudieron tasarse en $4.500 millones “que Venezuela dejó de percibir por entregarlos a una compañía a dedo, sin licitación”, cuando a través del procedimiento habitual “hubiesen entrado otras compañías que hubieran puesto sobre la mesa varios millones de dólares para garantizar su acceso a los campos”.
A esto se suma la venta del petróleo “al costo”, implicando un sacrificio fiscal calculado en $1.527 millones: “En consecuencia, mi estimación es que el sacrificio fiscal de Venezuela es de 6.027 millones de dólares, porque está vendiendo al costo y porque no cobró los bonos de entrada; porque si yo tengo unos campos en la fase del orinoco que hay petróleo y en el lago de Maracaibo, yo tengo el derecho como propietario del subsuelo a exigir un bono como se hace en todas las licitaciones del mundo”, añadió.
Guerra señaló que si bien los ingresos fiscales de Venezuela van a aumentar, no será comparable con el boom petrolero de los años 70’s o 90’s: “Si usted divide 209.000 millones de participación fiscal entre 25 años, le da 8.000 y tantos millones de dólares. Es un monto importante, pero no es el boom petrolero (…) Estamos en una tercera parte de lo que teníamos antes”.





