Las refinerías de petróleo japonesas se preparan para garantizar un suministro estable de crudo y productos petrolíferos durante la temporada alta de demanda de verano, con el objetivo de reemplazar los volúmenes habituales provenientes de Medio Oriente. Así lo informó este miércoles Shunichi Kito, presidente de la Asociación de Petróleo de Japón, según reportes de Reuters.
Kito indicó que el crudo de Estados Unidos se está consolidando como el principal sustituto de los suministros de Medio Oriente. Al mismo tiempo, las refinerías japonesas continúan con sus esfuerzos por adquirir crudo de Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, pero utilizando rutas que eviten el tránsito por el Estrecho de Ormuz, un punto geográfico estratégico con tensiones políticas que podrían afectar el transporte.
Además de estas opciones principales, algunas empresas japonesas también se están abasteciendo de crudo proveniente de América Latina, con proveedores de México, Ecuador y Venezuela. Otras fuentes alternativas incluyen crudo de Alaska y del proyecto Sakhalin-2 en Rusia.
El presidente de la Asociación de Petróleo de Japón explicó que la estrategia de respuesta consiste en una combinación de medidas. «Estamos respondiendo mediante una combinación de reducción de reservas nacionales y abastecimiento de suministros alternativos», declaró Kito. Gracias a este enfoque diversificado, aseguró que el sector no prevé «problemas de abastecimiento durante la temporada alta de demanda de verano».
No obstante, Kito también señaló los desafíos logísticos que implica esta reconfiguración de las rutas de suministro. Mencionó que los grandes petroleros que transportan crudo estadounidense no pueden transitar por el Canal de Panamá debido a su tamaño. Esta limitación obliga a que algunos envíos tengan que viajar a través del Cabo de Buena Esperanza, en el sur de África. Esta ruta alternativa representa un viaje de aproximadamente 55 días, lo que supone más del doble de tiempo de tránsito que la ruta convencional desde Medio Oriente.





