Los venezolanos concentran su atención en los problemas económicos que afecta su calidad de vida, según los últimas cifras que maneja el economista Fabián Campos.
Señala el gerente de escenarios de Datánalisis que las expectativas de mejoras económicas de la población se podrán sentir hacia principios del año que viene. Acota que será la industria petrolero y los sectores vinculados con ella, la palanca que comenzará a mover la economía.
-Aseguran que hay un nuevo momento político. ¿Hay un nuevo momento económico?
-Sí, sin duda alguna, yo creo que la prioridad del venezolano es económica. Cuando tú le preguntabas en 2014 sus principales problemas aparecían temas políticos, institucionales, de revisión de marcos jurídicos, hoy le preguntas al venezolano y sus problemas es la inflación, la devaluación, la capacidad de compra principales, los servicios públicos y aquí ha habido un cambio de tónica completo. Entonces, empezando porque esa es la necesidad venezolana y lo que hemos visto en materia de licencias petroleras y de apertura con los Estados Unidos ha sido tema económico. En principio, yo te diría que estamos frente a un cambio económico, primero que el político.
-Ese cambio económico, ¿cómo lo está terminando de percibir la gente? Y cómo se traduce en su cotidianidad.
– Aquí hay un punto muy importante, porque cuando preguntamos por ejemplo, en el año 2025 en octubre, la percepción sobre el país, ¿cómo está el país? El 19% de la población te decía que era positiva. Luego de los eventos de enero, ya en febrero volvimos a preguntar y 50,5% de la población -el cambio tremendo- dice que el país está bien. Ahora, preguntamos en abril nuevamente y es 33% de la población que te dice que el país está bien. Lo que te habla ese movimiento es del cambio de las expectativas.
Agrega que “si el venezolano no tiene unas expectativas tremendas, estas expectativas se pueden traducir en consumo. Pero en la medida que no se atiendan y se coincida con lo que tiene su bolsillo y su percepción, puede haber un cambio importante de paradigma en términos de su percepción”.
Sin embargo insiste en que en este momento la “percecepción es positiva, el índice de confianza de consumo del venezolano está en máximos históricos, apalancado también por no solamente los eventos políticos, sino también las mejoras en términos de reformas económicas, la Ley Orgánica de Hidrocarburos, también se está hablando de una reforma en términos de la de la normativa fiscal. Hay ciertas cosas pues que que están dando sugerencias de que la cosa va mejor”.
-Pero esa sugerencia de que la cosa va mejor, todavía no se traduce en lo cotidiano.
– Yo lo explico como si fuese un tema de sensación térmica. Hay una sensación térmica de la que la cosa va bien, pero la temperatura no ha llegado al gardo ideal. Tú ves una variación importante en las expectativas, lo que te decía. De 50% volvimos a pasar a 36%.
-¿Qué significa eso es eso?
-Bueno, no se está traduciendo en mi compra, en mi capacidad de compra en mi bolsillo esta suerte de mejora. Pero es normal, porque esto es un proceso. Tuvimos un deterioro de más de 20 años que se está recuperando, a mi juicio, de manera acertada, que es progresivamente y atacando temas estructurales y eso va a tomar tiempo. Estamos en una fase todavía de estabilización de la economía. Luego viene una fase de recuperación, que es donde el venezolano va a haber un incremento importante en su capacidad de compra.
-Mirando el escenario de petrolero y el impacto que pueden tener todas estas licencias: ¿cuáles son los sectores que le sacarán mayor provecho a esta ofensiva de inversiones que pareciera venir de parte del sector petrolero?
– Creo que el crecimiento en Venezuela no va a ser generalizado, sino focalizado en ciertos sectores. Esos sectores son los cercanos a la industria petrolera: servicios petroleros, de servicio de logística y servicios conexos. Estamos hablando de tecnología orientada al sector petrolero, también los sectores que han tenido una senda de crecimiento, agroindustria, agricultura, salud, telecomunicaciones son sectores que van a seguir creciendo.
-¿Cuáles son los que reciben mayor impacto del sector petrolero?
– Según nuestros estudios, con base en datos del Banco Central de Venezuela, el sector construcción tiene una alta sensibilidad a los movimientos del sector petrolero y una alta correlación, lo mismo con las manufacturas, con la industria.
Se mueve mucho en función de movimientos del sector petrolero y tiene una alta correlación el sector turismo. Que aunque es paridad en 1:1, es decir, un movimiento de 1% en el sector petrolero, mueve 1% del turismo.
-La historia nos ha dicho que las inversiones petroleras -por ser un sector de capital intensivo- no se traducen rápido en beneficios para población. Sin embargo, está diciendo que construcción, que sí es generador de empleo, podría tener un impacto. ¿El empleo tendrá se verá beneficiado en este nuevo momento económico de aquí a final de año?
-Yo creo que lo veremos hacia principios del año que viene más que este año, pero yo creo que sí. La razón es porque a pesar que el sector petrolero es muy intensivo en capital y es no tan dinamizador como se conoce en la historia reciente, sí es cierto que hay muchas cosas por hacer para que se reactive la industria petrolera. Entonces, tienes un elemento importante, que es que para poder superar el umbral de 1,4 millones de barriles a final de año, necesitas invertir en infraestructura. Ahí entra construcción petrolera, necesitas invertir en vialidad y el sector transporte. Necesitas invertir en infraestructura eléctrica, de agua, en el tema de servicios general. Entonces, eso puede dinamizar en el corto plazo mediano plazo a la economía de Venezuela con la generación de muchísimos empleos. Entonces, la respuesta es que sí. A pesar de que la historia reciente no haya sido así, El tema es que recientemente no se había enfocado en un cambio estructural de reinversión real en el sector petrolero, donde eso ocurre y creemos que va a pasar ahí sí se reactiva mucho el sector.
– Habla de generación de empleo, pero tenemos un tema salarial que sigue pesando muchísimo en la población y el poder de compra de los trabajadores bien bien disminuido y eso complica el crecimiento del PIB. ¿Cómo resolver esa ecuación salario, consumo y crecimiento económico?
– El venezolano está bien orientado en esto que tú me dices y es que prefiere y esto es inédito, sacrificar el consumo presente por sostenibilidad de ingresos. Yo creo que ese es el principio fundamental, porque el salario no se resuelve por política fiscal y por más bonos votos, se resuelve con tema de productividad. Yo creo que ahí el Gobierno Nacional tiene una delantera importante en términos de reformas estructurales que pueden apuntar, faltan muchos más, por supuesto, la una recuperación de la productividad. Cuando se recupera la productividad y aumentemos producción en Venezuela, ahí van a haber mejores y más salarios.
-Hay un sector de la población que está en la calle solicitando mejores salarios. ¿Cuál es la llave que abre esa puerta?
-Ese problema la verdad, y yo lamento decirlo, pero es el tiempo, es el tiempo de la recuperación económica. No hay una fórmula mágica para generar mayores ingresos sin tener que imprimir dinero o que se traduzca después en inflación y eso es un es un tema de un círculo vicioso. Lo que veo es que es un tema de paciencia, aunque es difícil, a veces injusto pedirle al venezolano la paciencia con todo lo que ha pasado, pero lo que se tiene que resolver es el problema de fondo, estructural, que promueva la productividad y yo creo que ese es el elemento fundamental para recuperar los salarios a largo plazo si se quiere ser sostenible.





