Las gasolineras de la India aumentaron el precio de la gasolina y el diésel en alrededor de 3 rupias (0,03 dólares) este viernes 15 de mayo, el primer incremento en cuatro años ante el alza de los combustibles provocada por la guerra en Oriente Medio.
Se trata de un incremento de en torno al 3 %, con los precios por litro de gasolina llegando a 97,77 rupias (1,04 dólares) en Nueva Delhi; 108,74 rupias (1,13 dólares) en Calcuta; y 106,68 (1,11 dólares) en Bombay.
La India, país que importa alrededor de la mitad de su petróleo a través del estrecho de Ormuz, había hasta ahora evitado aumentar los precios de los combustibles, a diferencia de países vecinos como Pakistán, Bangladés, Nepal y Sri Lanka.
El alza de este viernes ya venía siendo anticipada luego de que el primer ministro indio, Narendra Modi, pidiera el domingo pasado ahorrar combustible, priorizar el trabajo remoto y evitar las importaciones para conservar las reservas de moneda extranjera y frenar el debilitamiento de la rupia.
Los precios del gas natural comprimido (GNC) y el gas licuado de petróleo (GLP), que están regulados por el Gobierno, también han sido incrementados a lo largo de los casi tres meses de guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán.
El aumento del coste de los combustibles amenaza con acelerar una inflación que tuvo un aumento moderado, hasta 3,48 %, en abril, impulsada sobre todo por el precio de los alimentos.
Este viernes Modi emprendió una gira internacional por cinco naciones que arranca en los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y continuará por Países Bajos, Suecia, Noruega e Italia, un viaje de seis días destinado a asegurar el suministro energético de la India.





