Este 24 de junio repicaron los tambores en honor a San Juan Bautista

Zurima Vásquez Videógrafo: Felipe Cuervo Contrapunto

Por los milagros cumplidos al santo se le ofrecen frutas o un golpe de tambor

Para seguir con la tradición de las festividades de San Juan Bautista, cuyo cumpleaños se celebra cada 24 de junio, cientos de feligreses se reúnen desde la medianoche del día anterior.

Ernesto Zapata, presidente de la Fundación Santa Bárbara, recuerda que para esta tradición la noche anterior al nacimiento del santo, es decir el 23 de junio, los devotos comienzan a adornar los altares, y la mañana del 24 inicia el repique de tambores que acompaña al santo quien es llevado, sobre los brazos o la cabeza de sus creyentes, desde la casa donde está guardado hasta la iglesia.

“La procesión recorre cada pueblo, y los devotos van agitando sus pañuelos de colores representando la alegría que caracteriza estas fiestas”, detalló Zapata.

Considera que esta festividad es importante para los devotos porque el santo les cumple sus peticiones, “es cierto que si San Juan lo tiene San Juan lo da”.

También explicó Zapata que “los creyentes piensan que la noche de San Juan es mágica, se cortan el cabello, se bañan en el río para tener buena suerte y vierten un huevo en un vaso de agua que les permitirá, según la forma que tome, observar el futuro”.

La fiesta de este santo se extiende por el estado Miranda, en la población de Curiepe, Caucagua, Cúpira y Río Chico en Barlovento. También por Guarenas, Guatire, Santa Lucía, Ocumare del Tuy, Tácata y Cúa. Igualmente en Naiguatá, estado La Guaira, así como en Aragua, Guárico y Yaracuy, sin dejar de lado la Región Capital.

También ocurre el encuentro de San Juanes, cuando pescadores de las costas de Aragua realizan una procesión marítima para adorar al santo, allí los peñeros son adornados y recorren las hermosas poblaciones de la Costa de Oro en honor a San Juan hasta llegar a Ocumare De la Costa, donde se congregan todos los San Juanes de la región.

San Juan Bautista es el único santo junto con el Niño Jesús al que se le celebra el nacimiento.

Estas festividades coinciden, en el hemisferio norte, con el solsticio de verano, periodo del año cuando el sol alcanza su mayor o menor altura en el cielo, es decir que el día es el más largo del año.