La de 1821 fue la segunda Batalla de Carabobo; la primera también la dirigió –y la ganó- Simón Bolívar en 1814

El retrato heroico de la Batalla de Carabobo muestra a los soldados patriotas gallardos y con uniformes en lucha contra sus enemigos. Pero los combates están hechos de sangre y vísceras, de bandoleros y sorpresas. En la Batalla de Carabobo –la segunda, la de 1821 que se conmemora este lunes 24 de junio- hubo libertad, sí, pero también muerte, además de episodios menos conocidos: el prócer José Antonio Páez sufrió un ataque de epilepsia y los realistas lancearon a Nevado, el perro de Simón Bolívar.

Las dos batallas de Carabobo fueron dirigidas por Simón Bolívar, aunque con siete años de diferencia, recuerda el historiador Javier Escala. En la segunda, el Libertador pudo consolidar Caracas en la pelea por ganarles territorios a los defensores de la monarquía española. Pero todo se hizo a costa de muchas vidas: solo del lado patriota murieron oficiales de la talla de Thomas Farriar, Manuel Cedeño, Ambrosio Plaza, Julián Mellado y Pedro Camejo, enumera Escala en entrevista con Contrapunto.

“Siempre se ha tenido la idea de que fue Venezuela la que se enfrento contra España en la Batalla de Carabobo, y no es así: Fue el ejército colombiano contra el reino de España. La realidad es que el ejército que combatió en Carabobo era el colombiano; cuando Bolívar habla, habla de la victoria para el ejército colombiano, compuesto por venezolanos, neogranadinos, ingleses, escoceses, irlandeses, alemanes”, expone Escala.

1) ¿Desde cuándo se prepararon los patriotas?

“La preparación empezó en abril de 1821, cuando se rompió oficialmente el armisticio” firmado en Trujillo. “La obsesión de Bolívar era tomar Caracas, como centro del poder”.

2) ¿Cuál fue el peso del apoyo internacional?

En ese momento ninguna nación había reconocido a Colombia como nación independiente. Pero en la Batalla de Carabobo sí hubo participación de extranjeros en el bando republicano. “Eran mercenarios que peleaban por una paga y que formaron la Legión Británica, constituida por ingleses, irlandeses y escoceses”, detalla Escala. Los británicos salvaron la posición de un batallón criollo.

3) ¿Cuántas personas murieron?

Aunque en los partes de guerra todos exageraban, se habla de unas 400 bajas para los realistas y de 200 para los patriotas.

4) ¿Cómo se peleaba?

Tanto las armas de los republicanos como las de los realistas eran “la chatarra que quedó de las guerras napoleónicas”, describe el historiador. También las había artesanales.

5) ¿Hubo mujeres y jóvenes?

Las mujeres cocinaban, curaban a los enfermos, preparaban las armas, destaca Escala. Investigadores han determinado que pelearon en la Batalla de Carabobo. También hubo jóvenes, porque el servicio militar empezaba a los 15 años. “En casi todas las proclamas se exige la presencia de varones de 15 a 55 años”, precisa.

6) ¿Por qué la de Carabobo no fue la última batalla?

La segunda Batalla de Carabobo permite tomar el centro del poder, pero no es la batalla final, subraya el historiador. La Guerra de Independencia se prolonga por dos años más, hasta la Batalla de Puerto Cabello, en noviembre de 1823.

7) ¿Cuál fue el rol de Páez?

La participación de José Antonio Páez fue decisiva, porque la carga de caballería que dirigió logró romper la línea de los realistas. Pero está documentado que sufrió un ataque de epilepsia en la batalla, refiere Escala. “A él solían darle ataques de epilepsia en momentos de mucha euforia, quedó documentado que en algunas batallas sufrió episodios de epilepsia”.

8) ¿En la batalla murió el perro de Bolívar?

Sí. El perro Nevado fue lanceado por los realistas.

9) ¿Realmente Pedro Camejo murió como dicen?

No. “Ese es un invento posterior que aparece en la obra de Eduardo Blanco, Venezuela Heroica”, asegura. José Antonio Páez “se enteró de la muerte de Camejo posteriormente”.

10) ¿Qué pasaba con los cadáveres?

Los cadáveres eran enterrados en fosas comunes para evitar la propagación de enfermedades producto de los cuerpos en descomposición. Ya en la Batalla de Carabobo la relación con los vencidos era diferente, pero en el periodo más crítico, entre 1813 y 1819, los soldados les robaban a los cadáveres su ropa, botas, sable, dientes de oro. “El bando vencedor solía saquear a los muertos del bando derrotado. También se llevaban las armas que encontraban porque las podían usar o vender”, enfatiza.