La cápsula Dragon contiene casi 2.500 kilos de suministros para ayudar a “más de 250 estudios de investigación a bordo del laboratorio orbital”

La compañía aeroespacial SpaceX envió este sábado desde Cabo Cañaveral (Florida, EEUU) un cohete Falcon 9 con una cápsula Dragon con suministros para la Estación Espacial Internacional (EEI), tras una serie de retrasos en la semana.

Sobre las 02:48 de la madrugada, hora local, del pasado sábado, el Falcon 9 despegó desde una plataforma del complejo 40 de la base aeroespacial de Florida y nueve minutos después la cápsula de cargo Dragon se despegó del cohete para dirigirse a la estación espacial, a la que se espera llegue el lunes próximo.

Como en anteriores oportunidades, la décimo séptima misión comercial hacia la EEI de SpaceX, una compañía del empresario Elon Musk, logró recuperar en una plataforma en el Océano Atlántico una parte del cohete Falcon 9 para ser reutilizado en el futuro.

La cápsula Dragon contiene casi 2.500 kilos de suministros para ayudar a “más de 250 estudios de investigación a bordo del laboratorio orbital”, según la compañía, y después de cuatro semanas en la EEI se espera que regrese a la Tierra.

El despegue de este sábado se da luego de una serie de aplazamientos, la última de ellas el viernes pasado, a causa de un problema eléctrico en la embarcación “Of Course I Still Love You” (“Por supuesto que todavía te amo”), que se utiliza para el aterrizaje de una etapa del cohete una vez que la cápsula es puesta en órbita.

Precisamente la empresa aeroespacial confirmó este jueves que una cápsula Dragon diseñada para misiones tripuladas, distinta a la lanzada este sábado, quedó destruida en una prueba realizada el pasado 20 de abril en Florida.

Durante un encuentro con medios, el vicepresidente de Garantía de la Misión, Hans Koenigsmann, manifestó que el incidente, que calificó como “una anomalía”, se produjo menos de un segundo antes de que se activaran los propulsores del sistema de escape SuperDraco de la cápsula.

El ejecutivo señaló que tanto la compañía privada como la NASA, socios en una misión para mandar astronautas al espacio, investigan el hecho, pero reiteró su confianza en el sistema de propulsores de SuperDraco, los cuales se han probado unas “600 veces”.