El PSUV “debe dejar de ser un partido de masa y comenzar a ser un partido de cuadros políticos” para avanzar hacia nuevas estrategias que beneficien al pueblo venezolano

El presidente Maduro llamó, el pasado primero de mayo, a formular un “gran plan nacional de cambios y rectificaciones de la revolución“. En ese sentido se celebró una Jornada Nacional de Diálogo y Rectificación, con la participación de miembros del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), alcaldes, gobernadores y autoridades oficialistas.

Con la convocatoria para 16 mil 841 asambleas en todo el territorio nacional, el objeto es generar propuestas en torno a cinco líneas temáticas: paz y justicia social, economía, transformación popular y revolucionaria del Estado, protección social del pueblo y ciudad socialista.

Durante la Plenaria del Congreso Bolivariano de los Pueblos, efectuada entre el 5 y 6 de mayo, Diosdado Cabello, primer vicepresidente del PSUV, en nombre del partido, propuso al Ejecutivo nacional la destitución de cualquier funcionario que, desde su cargo, no atienda ni resuelva los problemas del pueblo.


Diosdado Cabello, primer vicepresidente del Psuv instó a los servidores quienes ocupan cargos públicos a no despreciar al pueblo

A modo de autocrítica, Cabello ejemplificó que “hay funcionarios que se creen muy poderosos porque son capaces de retrasar a un ciudadano que viene desde el interior a hacer un simple trámite“.

El primer vicepresidente del PSUV instó a la militancia del Partido a abocarse a la producción nacional: “Aquí tenemos que producir en cualquier rincón que tengamos. Tenemos que hacer un esfuerzo y dar el ejemplo desde la revolución”.

Por su parte, Eduardo Piñate, dirigente del PSUV, informó que, entre los acuerdos de las mesas de trabajo, destacan “el establecimiento de mecanismos de control popular de la gestión del gobierno, dentro de la línea de la lucha contra la negligencia, la corrupción y el burocratismo“.

El también ministro del Trabajo refirió que en materia de defensa de la nación se propuso el fortalecimiento de las milicias, las unidades populares de defensa integral y las cuadrillas de paz.

Delegados del partido de la tolda roja también plantearon la necesidad de establecer tarifas de los servicios públicos.

Piñate precisó que los planteamientos fueron entregados al presidente Maduro para su evaluación.

Asimismo, Wladimir Hernández, líder de calle y colaborador de La Esquina Caliente, aseguró que el partido necesita “la formación de nuevos cuadros y el refrescamiento de políticos, para avanzar en una nueva gestión. El PSUV debe dejar de ser un partido de masa y comenzar a ser un partido de cuadros”.

Hernández considera que el PSUV “ha sido una maquinaria netamente electorera, pero puede ser un partido que fortalezca el ámbito social. Se deben sacar las mafias políticas de las instituciones del Estado. El gobierno está siendo blandengue, necesitamos limpieza y depuración en la instituciones públicas”.

El vocero indicó que “tantos militantes que tiene el PSUV pueden enlazarse en el mismo tejido social para atacar a las mafias económicas que socavan al pueblo con los sobreprecios de los productos alimenticios. Es más, el PSUV puede hacer seguimiento y control hasta de los ministros y directores de las instituciones públicas”.

Por su parte, Kilian Cairo, militante del partido de gobierno enfatizó que “el PSUV se está reorganizando, el presidente Maduro ha llamado a participar a este partido en el gobierno de calle”.

Colaboradores de la Esquina Caliente, Plaza Bolívar de Caracas
Foto: Correo del Orinoco / Archivo