Médicos venezolanos ya tienen las pautas actualizadas para el diagnóstico y tratamiento de la insuficiencia cardiaca

Texto. Vanessa Davies. Foto: cortesía

Fecha:

Comparte:

El Consenso Venezolano de Insuficiencia Cardiaca Aguda y Crónica, presentado en julio pasado, orienta a los médicos para el diagnóstico y tratamiento de esta afección

Corazones que se quedan sin aire. Corazones que se cansan de caminar de la cama a la cocina. Corazones agotados, extenuados, acobardados. Su problema probablemente se llama insuficiencia, y su apellido es cardiaca. Para tener herramientas comunes de diagnóstico y tratamiento surgió el Consenso Venezolano de Insuficiencia Cardiaca Aguda y Crónica, presentado en el pasado Congreso Nacional de Cardiología y disponible en la página web de la Sociedad Venezolana Cardiología.

La primera causa de muerte, a escala mundial, son las enfermedades cardiovasculares. La hipertensión, una arritmia, un infarto pueden causar insuficiencia cardiaca en caso de no ser atendidos a tiempo. «Es una patología frecuente. En Venezuela no hay estadísticas recientes, pero en 2018 se estimaba que la insuficiencia era la tercera causa de muerte dentro de las enfermedades cardiovasculares», explica la doctora Emilia Martínez,internista, cardióloga y una de las coordinadoras generales del consenso.

El corazón, un músculo que funciona como una bomba que mueve la sangre a través del cuerpo, puede perder fuerza, por lo que no logra impulsar la sangre como corresponde. Una función normal que puede ser de 50% puede bajar a 30%, el corazón no logra sacar la sangre y empiezan a presentarse síntomas como cansancio por pequeños esfuerzos e inflamación de las piernas.

«Todos los factores de riesgo cardiovascular pueden llevar a la insuficiencia cardiaca. También, fumar, una hipertensión no controlada, diabetes no controlada», entre otros factores. Elementos externos, como quimioterapia, pueden causar daño del corazón, al igual que virus con los que las personas se relacionan periódicamente: «El coronavirus, zika y chikungunya». Una parasitosis como la causante del Chagas también ataca al corazón.

La insuficiencia «no es algo que pase de la noche a la mañana». Es más frecuente por encima de los 65 años de edad, aunque «tenemos pacientes jóvenes», acota. «Hemos observado, a lo largo de los últimos años, que los infartos e hipertensión se presentan en personas más jóvenes». Se asocia con estilo de vida, estrés, mala alimentación: «La gente cada vez come peor, y fuma cigarrillos o cigarrillos electrónicos».

«Uno de los síntomas más frecuentes es la dificultad respiratoria al hacer un esfuerzo» que antes se ejecutaba con tranquilidad. Si hay insuficiencia «cuando la persona se acuesta a dormir, al rato no puede respirar y debe levantarse. Casos avanzados llegan con edema de miembros inferiores, disnea hasta en reposo».

El último consenso en Venezuela se hizo hace unos 10 años «y por eso, hace un año, decidimos revisar las guías que existen» y las nuevas investigaciones y nuevas opciones de tratamiento.

«Nos reunimos más de 25 cardiólogos, se revisó el diagnóstico y tratamiento, y todos nos pusimos de acuerdo en un abordaje determinado», destaca. En otras palabras, médicas y médicos tienen en un documento de unas 75 páginas las pautas para proteger a los pacientes.

«Uno ve con dolor cuando llega un paciente que no está tratado como debería, porque se le está negando la posibilidad de vivir mejor y vivir más. La idea del consenso es que haya un documento nacional y 70% de las herramientas que necesitas las tienes en el país». El documento «es como tener un libro para saber cómo tratar una enfermedad», reivindica. «Un medico de medicina general, rural, de atención primaria, de medicina primaria, debe leerlo». La información es comprensible y al alcance de la mano.

El consenso desarrolla 15 capítulos sobre enfermedad, diagnóstico, tratamiento no farmacológico y farmacológico, poblaciones especiales (pacientes con otras enfermedades), insuficiencia cardiaca aguda, entre otros. Aparte «hay tres capítulos especiales. La parte genética, la mujer (que se comporta distinto del hombre) y las enfermedades infecciosas y el corazón (con virus como dengue, zika, Chagas, COVID-19). Esos tres puntos son importantes».

Hay enfermedades genéticas que pueden causar insuficiencia cardiaca, explica Martínez, lo que implica que si una persona las tiene, los otros miembros del grupo familiar también la pueden presentar; también se puede hacer un pronóstico. «Hoy día ya se están haciendo, de forma experimental, las tijeras genéticas que pueden ‘cortar’ lo que está mal», acota.

Anteriormente se pensaba que las mujeres no tenían riesgo de infarto «pero hoy se sabe que no es así, aunque ellas consultan menos que los hombres por dolor en el pecho». Las mujeres están estresadas, fuman y eso ha cambiado el panorama. «Ellas recibían menos atención médica y recursos terapéuticos que el hombre», cosas que van cambiando. «La mujer tiene un corazón más pequeño que el hombre», se comporta diferente que el hombre «y a todo eso se le debe poner la lupa».

Para tratar la insuficiencia hay varias opciones, reitera. «Hay tratamiento farmacológico, basado en cuatro drogas fundamentales que están disponibles en el país. Hay marcapasos, resincronizadores y desfibriladores», describe. También, dispositivos de ayuda ventricular (que no se han usado en Venezuela).

Las perspectivas dependen del tratamiento. «Los medicamentos pueden bajar entre 21% y 25% la probabilidad de fallecer. Con el tratamiento completo la sobrevida es larga y buena, porque hay que pensar en calidad de vida. Es impresionante ver un paciente que no puede ni cepillarse los dientes porque se cansa, y con el tratamiento es otra persona, puede hacer su vida normal. Pero debe entender que no puede suspender el tratamiento. El problema es que la persona se siente bien, y lo abandona, o lo deja porque no puede pagarlo; cuando el paciente se descompensa el corazón se deteriora más». A los cinco años 75% de los pacientes sin tratamiento han fallecido.

«Se necesita tratamiento de por vida, pero en enfermedades crónicas los tratamientos son como la ropa» que se debe ir ajustando, compara.

El consenso no anula la responsabilidad del médico para tomar decisiones, aclara Martínez. En otras palabras, si el facultativo no sabe lo suficiente «debe referir a alguien que pueda hacerlo». Aunque el paciente tenga o no los recursos económicos «siempre hay manera de hacerlo; debemos hacer lo mejor posible para que los pacientes reciban lo que deben recibir». Como lo apunta, «es mejor hacer una inversión en calidad de vida y no tener que ir al centro hospitalario porque el paciente está descompensado».

Para contactarnos escribe a nuestro correo editorial [email protected]
Recibe la actualización diaria de noticias a través de nuestro Grupo WhatsApp 
Twitter | Instagram

━ más como esto

Contrapunto te explica | Qué es el «Baile en Candela» y por qué se celebra el #12Oct

El Baile en Candela es uno de los rituales más impactantes, místicos y representativos de la cultura popular y del sincretismo religioso en Venezuela....

Contrapunto te explica | Por qué se le cambió el nombre de «Fiesta de la Raza» a «Resistencia Indígena»

El 12 de octubre marca en el calendario latinoamericano una de las fechas con mayor carga geopolítica y social del continente. Aquello que durante...

Zelenski se mostró «sorprendido» por el anuncio de Trump sobre un alto el fuego

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, se mostró este domingo «sorprendido» de una presunta tregua energética bilateral acordada por Kiev y Moscú.“El anuncio del alto el fuego...

Gobierno nacional reporta avance del 100% en la restitución de la red eléctrica y gas en La Guaira

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, presentó un balance sobre el avance en la restitución de los servicios públicos y la recuperación de...

EEUU aceptó varias de las condiciones de Irán para terminar con la guerra

El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, afirmó este domingo que Estados Unidos ha aceptado algunas de sus condiciones...