En otras condiciones los docentes afectados por los terremotos del 24 de junio podrían hacer frente a la pérdida o daño de sus viviendas, pero en la actualidad es prácticamente imposible que lo consigan, lamentó este viernes Keta Stephany, directiva de la Federación de Asociaciones de Profesores Universitarios de Venezuela (Fapuv).
«¿Se te cayó la pared? Tenías las prestaciones para repararla. ¿Se te cayó la casa? Buscabas el fondo de jubilaciones para hacerla, o por lo menos podías pagar un alquiler en un momento dado. Pero en este momento también está desmantelada la capacidad de la familia para responder a la contingencia, y ese es un indicador que tenemos que tomar en cuenta», explicó Stephany durante la asamblea de constitución de la red de Sobrevivientes de Vargas, realizada en la sede de la Apucv en Caracas.
«También hay que reponer la capacidad de la familia para afrontar la tragedia», porque el patrimonio de los trabajadores «ha desaparecido, nos robaron el patrimonio familiar, desapareció la seguridad social porque no hay salario». Esa capacidad de la familia «hay que reconstruirla», sentenció.


En el proceso de reconstrucción, sostuvo la dirigente gremial y profesora de la UCV, también debe incorporarse la recuperación del ingreso familiar.
El sueldo mínimo en Venezuela es de 130 bolívares. Aun cuando el salario integral supera los 200 dólares, lo que se toma como referencia para los aportes a la seguridad social son los 130 bolívares.
Según la Apucv, en los terremotos fallecieron ocho profesores de la UCV.





