Seis meses después del 23 de enero: ¿Qué tan efectiva ha sido la ruta Guaidó para “moverle el piso” a Maduro?

Texto: Vanessa Davies. Foto: EFE

“Mi balance es absolutamente favorable”, afirma el analista político Simón García, aun cuando opina que la oposición debería revisar el orden de los factores. Si la idea de la “ecuación Guaidó” era forzar al Ejecutivo a negociar, lo logró

Ya había pasado el mediodía del 23 de enero de 2019 cuando el presidente de la Asamblea Nacional (AN), diputado Juan Guaidó, pronunció las frases que muchos esperaban escuchar:

“Invocando los artículos de la Constitución Bolivariana de la República de Venezuela, toda nuestra actuación basada en nuestra Constitución; ante Dios Todopoderoso, Venezuela, en respeto a mis colegas diputados y miembros de la Unidad, juro asumir formalmente asumir las competencias del ejecutivo nacional como presidente encargado de Venezuela para lograr el cese de la usurpación, un gobierno de transición y elecciones libres”.

Aplausos y ovaciones siguieron al discurso que el joven líder de Voluntad Popular pronunció -entre Chacao y Chacaíto- con la mano derecha en alto.

Guaidó marcaba así un camino a seguir: la salida del poder de Nicolás Maduro; la formación de un gobierno transitorio y la organización de nuevas elecciones presidenciales que destrancaran el juego político nacional.

Este martes 23 de julio se cumplieron seis meses de su presidencia interina, que ha sido reconocida por más de 50 países. La más reciente fue la de las nuevas autoridades de Grecia. Pero, ¿qué tanto sigue vigente la “ruta Guaidó” y el orden de la ecuación que propuso?

“Mi balance es absolutamente favorable. Entre la situación que vivía Venezuela en diciembre de 2018, y la que vive seis meses después, tenemos una relación de fuerzas distinta, comenzando por un estado de ánimo distinto”, afirma el analista político Simón García. “Toda la desesperanza” de la oposición “ha sido superada por un clima lleno de expectativa y de esfuerzo activo por construir nuevas condiciones de cambio”, sostiene García en entrevista con Contrapunto.

La “ruta Guaidó” se formuló “para obligar al gobierno a pactar una negociación, y la negociación se está produciendo”, subraya. Sin embargo, considera que la oposición y la Asamblea Nacional (AN) deben rediscutir el orden de la ecuación “porque la primera fase de ella fracasó; al menos, la que se suponía que era por la vía de la violencia”.

La flexibilización de los tres pasos propuestos por Guaidó debe ser un elemento a evaluar, opina Benigno Alarcón, director del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB). Según un análisis de EFE, Alarcón estima que la salida de Maduro puede producirse mediante elecciones, lo que le quitaría el primer lugar al “cese de la usurpación”.

Para Luis Vicente León, presidente de Datanálisis, seis meses después de la presidencia interina de Guaidó, y pese a las negociaciones en Barbados, el país no parece estar cerca “de una solución política negociada”. León evalúa –tal como lo expresó en redes sociales- que el Ejecutivo no siente “indispensable negociar salida porque no está en peligro extremo”, y la oposición no está preparada para convencer de que el cambio “debe integrar a su adversario y garantizar poder a los militares”.

¿Cuántas manos de las que aplaudieron a Guaidó el 23 de enero lo volverían a hacer seis meses después? Seguramente muchas, mientras otras se abstendrían porque no pudo ejecutar su plan al pie de la letra. Por lo pronto, Guaidó goza de más de 50% de popularidad, cifra que Maduro no puede exhibir ni de lejos.