La versión del chavismo, la narración de las madres y la visión de la ONG Prepara Familia, ante la situación de 30 niños que atiende el servicio de hematología del J.M de los Ríos, coloca sobre el tapete la ineficiencia y/o el impacto de las sanciones a Pdvsa

El pasado 9 de abril, ya hace más de 30 días, un grupo de madres con niños que necesitan trasplantes de médula ósea, y que son atendidos en el Hospital de Niños José Manuel de los Ríos (J.M de los Ríos), ofreció una rueda de prensa para exponer los casos de sus hijos quienes padecen anemias; drepanocíticas y talasemicas y leucemias; linfoblásticas y mieloides.

Desde el encuentro, funcionarios de la gestión de Nicolás Maduro han hecho mención sobre los casos. Su versión es que los niños no han podido ser trasplantados debido a las sanciones financieras establecidas por el Gobierno de Estados Unidos a Petróleos de Venezuela (Pdvsa) y que mantiene “bloqueados” los recursos de la estatal petrolera.

Desde 2006 Pdvsa sostiene un convenio con el Gobierno de Italia y la Fundación de Trasplante de Médula Ósea (Ftmo) para personas que necesiten trasplantes y que no cuenten con donantes compatibles dentro de su núcleo familiar. En Venezuela, sólo se realizan trasplantes autológos y de compatibilidad en dos centros hospitalarios del país: el Hospital Clínicas Caracas (privado) y la Ciudad Hospitalaria Henrique Tejera en Caracabo (público). No son los casos de los 29 niños que se atienden en el J.M de Los Ríos.

Le versión oficialista

El 14 de abril, cinco días después de las declaraciones del grupo de madres, el canciller Jorge Arreaza emitió un comunicado en el que aseguró que las sanciones “impiden el cumplimiento de los programas de asistencia para casos de salud de especial dificultad” que gestiona Pdvsa por no poder “hacer efectivos los recursos” para costear dichos tratamientos. En su escrito, solo hizo mención al caso de “25 niños” que sí lograron viajar a Italia para recibir trasplantes y que ahora se encuentran en fase de recuperación.

Luego, el 6 de mayo, Arreaza, desde una rueda de prensa en Rusia dijo: “Hay 12 niños esperando por trasplante de médula ósea y eso se paga, ¿saben cómo? a través de Citgo, la empresa petrolera venezolana que está en los Estados Unidos y fue confiscada por el señor Trump y su gobierno”.

Al respecto, Henry Ventura, médico cirujano y ex ministro de Salud, actual secretario ejecutivo del motor farmacéutico, aseguró que las sanciones aplicadas por EEUU “son un acto criminal que van más allá del poder político venezolano sino que también van contra los más necesitados” y que buscan “crear angustia y muerte” con el objetivo de que eso “genere un conflicto político-social” en el país.

Foto: Ernesto García

De igual forma, funcionarios como Delcy Rodríguez y Diosdado Cabello también han hecho referencia a esta versión en sus redes sociales y por televisión nacional.

Las sanciones

El 29 de enero de 2019, el secretario del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, Steven Mnuchin, anunció que las sanciones contra Pdvsa consistían en la prohibición de operaciones con la petrolera venezolana y que era una medida de aplicación inmediata. Con respecto a su filial en EEUU, Citgo, dijo que podía seguir operando pero que sus fondos y pagos –hechos de EEUU–, serían depositados en cuentas congeladas a las que no tendría acceso el Gobierno de Maduro.

Estas restricciones fueron las segundas, de tipo financiero, que el Gobierno de Trump le imponía a la gestión de Maduro, siendo que en 2017, Trump firmó una orden ejecutiva que prohibía las negociaciones con emisiones de deuda y de bonos de Pdvsa. A partir de 2017 también comenzaron otras sanciones pero de carácter individual a más de 70 miembros del Ejecutivo nacional.

No son 12

Durante la rueda de prensa del 9 de abril, las madres explicaron que en el servicio de hematología del Hospital J.M de los Ríos existen 30 niños esperando por trasplantes de médula ósea, es decir que no son 12 como alegó Jorge Arreaza desde Rusia. 20 de estos pequeños, los necesitan con urgencia, mientras que los otros 10 presentan graves pronósticos.

El pasado 6 de mayo falleció Giovanni Figuera, quien tenía 6 años de edad. Ese 9 de abril su mamá, Xiorelis Gil, estuvo presente en la sede de Cecodap para hablar respecto al caso de Giovanni, quien padecía una leucemia linfoblástica y que en noviembre de 2018 tuvo una recaída, lo que empeoró su caso, y por lo que necesitaba el trasplante con urgencia.

Xiorelis era parte del grupo de mamás que, para diciembre de 2018, tenían todo listo para viajar a Italia con sus hijos, pero ese mismo diciembre, la petrolera no entregó los boletos para los viajes. La única respuesta que recibieron por parte de la empresa estatal fue: “No podemos. Estamos bloqueados”.

El 23 de mayo falleció otro niño: Robert Redondo, quien padecía leucemia linfoblástica de alto riesgo. Necesitaba el trasplante con urgencia debido a una recaída medular que le diagnosticaron en febrero. Cuando ingresó a la emergencia con complicaciones respiratorias y de tensión, no había vancomisina y meropenem para atenderlo. Su mamá también estuvo en el encuentro del 9 de abrir exponiendo su caso.

A pesar de los dos pequeños que fallecieron, el grupo sigue siendo de 30 niños que esperan por trasplantes de médula ósea. Contrapunto pudo conocer que en los últimos días ingresaron dos pequeños más a la lista debido a los diagnósticos que presentan.

Qué dice Prepara Familia

Para Katherine Martínez, de la organización no gubernamental Prepara Familia, las recientes declaraciones de los funcionarios oficialistas no son una sorpresa. Sabe que las madres de estos niños han recibido la misma versión desde el 2018 cuando les suspendieron los viajes, a pesar de que muchos ya cuentan con donantes.

La directora de la ONG recordó que en 2018 ningún niño pudo viajar a Italia para recibir trasplante de médula ósea a través del convenio entre Pdvsa e Italia.

Al respecto, Martínez cuestionó que en la actualidad las autoridades no convoquen a las mamás para darles una explicación más amplía de por qué sus hijos no han podido ser trasplantados. “Tampoco es que invitan a las mamás a una reunión para explicarles qué es lo que ocurre. Lo que hacen es aseveraciones a través de redes sociales o por comunicados, pero estos niños tienen derechos y merecen respeto y sus mamás también”, indicó.

Foto: Mairet Chourio – Archivo

Martínez pidió hacer memoria acerca de la demanda que en 2004 Cecodap y un grupo de madres del servicio de hematología del J.M de los Ríos interpusieron ante la Corte Superior del Tribunal de Protección del Niño, Niña y del Adolescente la cual tuvo una sentencia que obliga al Estado a cumplir el tratamiento médico de la más alta calidad para todos los menores con leucemia y otras enfermedades hematológicas.

La abogada insistió en que ya para ese año la situación con los pacientes del servicio de hematología del J.M de los Ríos venía complicándose, sobre todo en el acceso a los medicamentos y reactivos, además, explicó que las organizaciones de derechos humanos hablan de una “emergencia humanitaria compleja de instalación lenta” en Venezuela.

Posteriormente, en 2006 entró en vigencia el convenio entre Pdvsa-Citgo y la Ftmo. Para Martínez, este programa funcionó bien hasta 2015, cuando, según los registros de Prepara Familia, empezaron a disminuir los viajes de los niños a Italia para ser trasplantados.

Qué pasó el 1 de junio de 2017

El 1 de junio de 2017 la Fundación Venezolana de Donaciones y Trasplante de Órganos, Tejidos y Células (Fundavene), organismo, adscrito al Ministerio de la Salud, encargado de la donación y trasplantes de órganos, anunció la suspensión “temporal” de todos los procesos asociados a la procura y trasplante de órganos a en toda Venezuela debido a la falta de inmunosupresores. Hasta la fecha, casi dos años después, siguen suspendidos.

Martínez insistió en que este hecho deja claro que se trata de un problema anterior a las medidas coercitivas aplicadas por Estados Unidos sobre Pdvsa, y que el verdadero problema, radica en los 9 millones de euros que la estatal petrolera le debe a la Ftmo y al Gobierno de Italia desde 2017, respuesta que le dio la propia Ftmo a las madres que aún no han podido viajar con sus hijos.

El caso de los pacientes en Italia

En la actualidad, existen 26 pacientes venezolanos; entre niños, adolescentes y adultos, y no 25 como aparece en el comunicado de Jorge Arreaza, que ya recibieron trasplantes en Italia a través del convenio. Todos se encuentran en fase de recuperación. Prepara Familia denunció que desde diciembre de 2018 este grupo no recibe ayuda económica por parte de Pdvsa-Citgo, obligando a fundaciones italianas a hacer vendimias, verbenas, entre otras iniciativas, para ayudarlos.

“El tema con estos trasplante es que las personas tienen que pasar aproximadamente un año y medio o hasta dos años en un proceso de recibir inmunosupresores“, explicó Katherine Martínez, directora de la ONG.

Los niños la están pasando mal

Más de 30 días después de las declaraciones de las madres, la mayoría de los niños están diagnosticados con hepatitis c, enfermedad contraída por la falta de reactivos para las serologías que permitan comprobar que la sangre de las transfusiones que reciben semanalmente sea segura.

Desde Prepara Familia, han denunciando que el Banco Municipal de Sangre, encargado de dar soporte a la unidad de hematología del J.M de los Ríos, no cuenta con plaquetas, ni genética –el estudio que diagnostica cuál tipo de sangre necesita cada paciente–, ni filtros, ni reactivos para dotar al centro hospitalario.

Foto: Anthony AsCer Aparicio – Archivo / Referencial

El laboratorio del hospital continúa cerrado –desde 2018–, lo que impide que se realicen las pruebas químicas sanguíneas necesarias para cumplir con las quimioterapias.

En diciembre de 2018 se robaron el compresor del aire acondicionado, razón por la que los procedimientos especiales fueron suspendidos durante 5 semanas, sin embargo, los servicios, a consecuencia de la urgencia, fueron reactivados aun sin el aire acondicionado. A todos esos problemas se añadió el suministro irregular de antibióticos endovenosos y de vía oral.

Ante las complicaciones, en octubre de 2018, la ONG solicitó que las medidas cautelares que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó en febrero de ese año al servicio de nefrología del J.M. de los Ríos se amplíen a otros departamentos de ese centro hospitalario, incluido el de hematología.