Aunque parece haber diferencias irreconciliables -como las elecciones presidenciales o la ruta de la transición- todavía hay elementos en común que permitirían avanzar hacia una solución pacífica, como el interés por la ayuda humanitaria

Lo que haya ocurrido en Oslo entre los enviados de Nicolás Maduro y los de Juan Guaidó, en el intento de mediación que hizo el Gobierno de Noruega, ha sido manejado hasta ahora como las relaciones entre hombres y mujeres comprometidos: ellos no tienen memoria y ellas no tienen reputación.

Pero tanto para ese esfuerzo de Noruega, como para otras iniciativas que puedan desarrollarse, hay áreas en las cuales los dos bloques políticos deben ceder.

“Cuando se habla de negociación en cualquier parte del mundo, o ante cualquier situación humana civilizada, las partes en conflicto saben que tendrán que ceder ante las posiciones y exigencias que se presenten en la mesa”, pero aunque no todo lo que se pida o presente se podrá conquistar “eso no será jamás significado de debilidad o entrega, sino que es parte de la negociación para lograr consensos y acuerdos”, aclara María Verdeal, vicepresidenta nacional del Movimiento Al Socialismo (MAS) y profesora universitaria.

El MAS mantiene una idea sobre la mesa: Si Maduro se apartara del poder, sería más sencillo encontrar una salida pacífica y constitucional.

Sin constituyente, sin injerencia extranjera

Maduro debe permitir “celebrar elecciones presidenciales bajo condiciones electorales que otorguen credibilidad a los resultados electorales que, de ser contrarios a las aspiraciones del oficialismo, debe comprometerse a respetar entregando el poder sin artilugios jurídicos”, expone Eglée González Lobato, directora de la cátedra libre Democracia y Elecciones de la UCV y del Proyecto de Entendimiento Nacional.

La oposición, por su parte, debe “flexibilizar la ruta que se ha trazado a través del Estatuto de Transición aprobado por la Asamblea Nacional”, subraya González Lobato.

A la lista de tareas de Maduro la profesora añade:

1.- Reinstitucionalizar el Poder Público, iniciando de manera inmediata por el Consejo Nacional Electoral y el Tribunal Supremo de Justicia.

2.- Poner fin al funcionamiento de la Asamblea Nacional Constituyente.
3.- Reconocer a la Asamblea Nacional dejando sin efecto el desacato, incorporando a los Diputados de Amazonas y cesar el progresivo aniquilamiento a través de la persecución judicial contra los Diputados.
4.- Permitir la pluralidad política a través de la legalización de los partidos políticos que sufren una cancelación temporal que les impide participar en los procesos electorales. En esta misma línea argumentativa, debe habilitar políticamente a los ciudadanos inhabilitados para la postulación y posterior ejercicio de los cargos.
5.- Cesar en el hostigamiento a los actores políticos y sociales que le adversen.

La oposición también debe asumir algunos compromisos. Según la enumeración de la profesora, estos son:

1.- Aceptar que las fuerzas afectas al oficialismo existen y existirán aún después de Nicolás Maduro.
2.- Previo acuerdo sobre una elección presidencial, Aceptar un anticipo de elecciones parlamentarias participando en ellas y comprometiéndose al respeto de los resultados.
3.- Cesar en el llamado a una intervención de militar extranjera.

Y aunque hay, a su juicio, puntos irreconciliables (como la coexistencia con el contrario, los presos políticos, las condiciones electorales, el modelo político y el tipo de gobierno y la asistencia de la comunidad internacional), no es menos cierto que tienen elementos en común:
1.- La obtención del poder absoluto sobre la estructura del Estado.
2.- La aniquilación del liderazgo y de las fuerzas políticas adversas.
3.- El interés por la Ayuda Humanitaria.
4.- Asistencia de la Comunidad Internacional para la búsqueda de una salida política, especialmente la de la Unión Europea a través del Grupo de Contacto Internacional y la asistencia de Noruega y el apoyo de China.
5.- La Negociación (lo que no se sabe es cómo ni cuándo quieren llegar a ella).
6.- La elección como mecanismo para la resolución del conflicto (lo que no se sabe es cuál elección).

Paso fundamental: reconocimiento mutuo

Para que cualquier iniciativa de negociación funcione “es imprescindible colocar el interés general, que es detener la destrucción del país, y por ende poner a Venezuela como el interés general”, asevera María Verdeal. También es fundamental “ampliar la participación de sectores de la vida política, social y económica del país para construir a través del encuentro y negociación una salida constitucional, democrática y electoral”.

Hay puntos irreconciliables, advierte Verdeal: “El no reconocimiento mutuo, la usurpación, la posibilidad de una intervención militar extranjera, la polarización que ambos extremos quieren y alimentan, el exterminio o aniquilación del otro como parte de ambas agendas”. No obstante, “muchos de estos puntos o su mayoría son parte del discurso proselitista para sus ‘seguidores’, aun cuando saben que tendrán que ceder o deponer en ciertas posiciones”.

Mientras los sectores extremistas “tienen en común el exterminio del otro para imponer su agenda”, analiza Verdeal, en el medio “se encuentra la mayoría de los venezolanos que quieren una salida en paz y que padecen el caos producto de la destrucción del país cuyo responsable principal es Nicolás Maduro”.

Rafael Briceño Sierralta