Las bancadas parlamentarias opositoras ‘Grupo Libertad’ y ‘Vamos Vamos Venezuela’ negaron su voto al proyecto de reforma de la Ley contra el Odio la cual fue discutida durante la sesión ordinaria de la Asamblea Nacional de este martes 3 de noviembre y que, además, fue aprobada por mayoría calificada en su primera discusión.
La diputada Amelia Belisario, quien forma parte del Grupo Libertad, indicó que el motivo de esta decisión se debe a «la coherencia y el compromiso» que tienen ellos con el bienestar de los venezolanos. A su juicio, el país necesita que la referida Ley sea eliminada y no reformada parcialmente.
«La ley ha sido utilizada para institucionalizar la persecución y el miedo. Instrumentalizó el aparato judicial y cuerpos represivos del Estado para aterrorizar y atemorizar a todo el país. Perseguir la critica al periodismo y la disidencia», dijo Belisario.
Uno de los cambios que plantea esta reforma de la referida ley es suprimir las penas de entre 10 y 20 años de cárcel previstas en la legislación original. En su lugar, el proyecto establece multas administrativas cuya cuantía dependerá de la infracción contemplada.
«No es suficiente plantear el cambio de cárcel por multas, de ese modo el proyecto conservaría su esencia atemorizante y coercitiva (…) Este proyecto no le resuelve la deuda de justicia a las victimas y familiares, hay cientos de causas abiertas, adolescentes imputados, medios procesados, bloqueados, censurados. El proyecto mantiene la arquitectura del miedo», sostuvo.
Ante esto, Belisario sumó para el renacimiento del país y el respeto a la dignidad humana, se tiene que trabajar para la derogación de la Ley contra el Odio. «Cuestionar un Gobierno no es odiar a Venezuela», sentenció.
Por su parte, la parlamentaria Maite Ochoa, integrante del Bloque Parlamentario Vamos Vamos Venezuela, indicó que con esta reforma a la Ley contra el Odio «se pretende maquillar un instrumento que nació viciado» y que, según sostiene, sirvió como «mecanismo de persecusión, silenciamiento y criminalización del pensamiento crítico».
Enfatizó que esta reforma pretende «mantener en pie una espada de Damocles» sobre los ciudadanos, los periodistas que informan y líderes vecinales que protestan por las fallas en los servicios básicos.
«Nuestra fracción no viene a proponer modificaciones de formas ni ajustes de redacción, hemos estado claros desde un principio. Esta ley debe ser derogada como la Ley Simón Bolívar y Ley de Responsabilidad Social en Radio, Televisión y Medios Electrónicos (Resorte).
«Derogación total para devolverle la libertad y tranquilidad a cada venezolano. Por lo tanto, no la acompañamos y negamos el voto a esta propuesta», finalizó.





