La participación de la empresa privada en las áreas de distribución y servicio técnico se perfila como una de las alternativas parlamentarias para enfrentar la situación energética actual. Así lo planteó el diputado a la Asamblea Nacional (AN), Julio Hernández, durante una entrevista en el canal Globovisión, donde expuso las severas limitaciones operativas que condicionan tanto la calidad del suministro como el crecimiento de la industria petrolera local.
El legislador argumentó que, a pesar de las estimaciones que ubican los ingresos en un promedio de 36.000 millones de dólares y de los discursos oficiales que aseguran la disponibilidad de fondos, la inversión real no se evidencia en el bienestar colectivo ni en las infraestructuras básicas.
»Uno escucha al Gobierno norteamericano, uno escucha a los representantes del gobierno nacional, que tenemos dinero, y entonces uno no lo siente ni en el bolsillo ni lo siente en los servicios públicos», manifestó el parlamentario, justificando con ello la necesidad de abrir el sector a la inversión productiva no estatal.





