Alonso Medina Roa, director de la Coalición por los Derechos Humanos, indicó este martes que la ley contra el odio debería ser derogada. «Reformarla es transformar la pena corporal a pecuniaria, y habría que evaluar si cumple con el efecto», señaló en entrevista con Unión Radio.
La ley fue cuestionada por la pena y por la propia existencia de la norma, acotó. La ley «ha tenido un impacto muy fuerte», recordó, y no solo para el ejercicio del periodismo. «Muchos venezolanos han sido procesados» por emitir su opinión y su visión.
«Más de un centenar de personas han sido procesadas por la ley contra el odio. Qiue se haya procesado uno ya es escandaloso», aseveró.
Llamó a convocar a la academia para dialogar sobre el tema. «Puede ser abarcado por cualquier otro ordenamiento jurídico», sentenció. «Tenemos en puertas la reforma del Código Penal».
La instigación al odio es algo muy subjetivo y atenta contra la estructura de la norma penal, sostuvo. El derecho penal no debe usarse para regir las relaciones básicas de la sociedad, alegó.
En cuanto a los presos políticos, estimó que hay más de 200 personas privadas de libertad, y muchos son militares que han quedado al lado de los beneficios. Hay más de 100 presos políticos militares, lamentó. Pueden salir «por cualquier mecanismo procesal», como amnistía o beneficio procesal. «Se necesita un gran acuerdo político liderado por la presidenta».





