Este martes la comisión delegada de la AN se reunió y debatió sobre “el agravamiento de la emergencia humanitaria en Venezuela”

Mildred Valera y Anaís Alvarado estuvieron presentes durante la reunión de la Comisión Delegada de la Asamblea Nacional (AN) este martes 27 de agosto.

En la reunión se debatió sobre “el agravamiento de la emergencia humanitaria en Venezuela” desde la sede administrativa del Parlamento, luego de que el pasado 15 de agosto entraran en periodo de receso.

Mildred Alvarado es paciente oncológica en periodo de remisión. Fue quien tomo el derecho de palabra primero y ante el presidente de la AN, Juan Guaidó, narró su historia que comenzó en 2014 cuando le diagnosticaron cáncer de seno.

“A duras penas” dice que cumple su tratamiento debido a que cada mes debe cancelar 300 mil bolívares.

“La situación con las mujeres que padecen cáncer de mamá es muy critica en Venezuela. He sido testigo de mujeres que han terminado con el seno lleno de gusanos poniéndose pañales de tela para aliviar todo lo que les sale del seno”.

Mildred cuenta que las pacientes como ella deben llegar a los hospitales a las 4 de la mañana para lograr ser atendidas o saber si les pueden dar algún medicamento que por suerte haya llegado.

Como paciente oncológica conoce cuál es el protocolo que debe seguir el medico con cada paciente; de la quimioterapia se pasa la cirugía, luego viene la radioterapia y por último la remisión.

“Estamos tan graves que los médicos están haciendo la mutilación total, una mastectomía para tratar de salvar la vida de la paciente. Es decir, eliminan la mamá y mandan directo a remisión porque no hay dónde hacerse la radioterapia”.

Mildred relata que sabe de compañeras de padecimiento que han cruzado fronteras, con senos supurando líquidos, para ir en busca de medicamentos en otros países.

Al finalizar sus palabras, Anaís Alvarado tomó la palabra en nombre de 5 mil pacientes de hemodiálisis que, asegura, existen en Venezuela.

Desde hace cinco años tiene problemas con los riñones. Estudió educación inicial y no ha podido ejercer debido a su situación de salud, pero también le hecha la culpa a la situación del país que desde su propio testimonio le ha deteriorado la calidad de vida.

Anais relata que debido a la falta de insumos no recibe la diálisis de cuatro horas reglamentarios para un paciente en su condición. En su defecto recibe dos horas o dos horas y media. Todo depende de la cantidad de pacientes y del estado de los equipos.

Para Anaís es necesario el ingreso de más ayuda humanitaria al país, no solo para ella sino para el resto de los pacientes de todo el país que están en espera de un trasplante, los cuales el gobierno de Nicolás Maduro paralizó desde 2017.

Anais explica que la situación de los pacientes de hemodiálisis empezó a deteriorarse desde 2016, año desde el que calcula empezó escasez de insumos y medicamentos.

“Nosotros necesitamos ayuda humanitaria. Somos más de cinco mil personas que necesitan trasplantes”.

Al finalizar sus palabras Mildred y Anaís se tomaron de las manos con fuerza y entre miradas se dieron apoyo para la lucha que atraviesan ambas, cada con su padecimiento.

Mildred y Anaís forman parte de los más de 7 millones de personas que la Organización de Naciones Unidas (ONU), calcula que necesitan ayuda humanitaria en Venezuela. Dicha organización dijo en días pasados que necesitaba 223 millones de dólares para atender a apenas 2,6 millones de venezolanos con el plan Respuesta Humanitaria.

Por parte del gobierno de Maduro aseguran que la situación de crisis en el sistema de salud venezolano se debe a un supuesto bloqueo por parte de Estados Unidos.

Desde abril han ingresado al país varios cargamentos de ayuda humanitaria gestionada por la Cruz Roja Internacional. China y Rusia también han enviado cargamentos durante este 2019.