El pasado martes 3 de noviembre, La República TV y Laboratorio de Paz presentaron en Pizpa Comedy Club, en Altamira, Caracas, el informe «Memes, libertad de expresión y participación juvenil en Venezuela», escrito por Ayrton Monsalve, con prólogo de Rafael Uzcátegui, a partir de los 112 memes recibidos durante el concurso Memes para No Callarme.
La actividad reunió a representantes de organizaciones de la sociedad civil, investigadores, activistas y otros invitados para reflexionar sobre el humor, la sátira y la creatividad digital como formas de expresión ciudadana en Venezuela, particularmente en un contexto de restricciones a las libertades públicas.
Durante la presentación se expusieron los principales hallazgos del estudio, que analiza los temas abordados por los participantes, las preocupaciones reflejadas en sus creaciones y las distintas maneras en que el meme puede funcionar como vehículo de crítica, denuncia y participación.
Entre los 112 memes analizados, 43 abordaron asuntos relacionados con la política, la democracia y el poder; 42 se concentraron en la vida cotidiana, la economía y los servicios públicos; 15 trataron sobre derechos, libertades, justicia e instituciones; 11 hicieron referencia al petróleo y las relaciones internacionales; y uno estuvo vinculado con la migración, el exilio y el retorno.
La exposición también abordó las motivaciones y posibles intencionalidades que se desprenden de los contenidos, así como los recursos humorísticos utilizados para representar situaciones políticas, económicas y sociales. El análisis permitió aproximarse a las preocupaciones expresadas mediante los memes, sin asumir que sus participantes constituyen una muestra representativa de la juventud venezolana.
Un panel sobre juventud, humor y libertad de expresión
Tras la presentación del informe, se desarrolló un panel de conversación con la participación de Luis Peche, Verónica Chópite Abraham, Miguel Barone, Sebastián Horesok y Mariandreína Montilla, quienes compartieron distintas perspectivas sobre la participación juvenil, el activismo y las posibilidades de la comunicación creativa.
Luis Peche reflexionó sobre los desafíos de la participación política juvenil y señaló que, en estudios que ha realizado, ha identificado dificultades entre los jóvenes para reconocer referentes políticos claros. Su intervención permitió ampliar la discusión sobre las formas de representación y las maneras en que las nuevas generaciones se relacionan con la política.
Por su parte, Verónica Chópite Abraham destacó la importancia de incorporar con mayor frecuencia las expresiones artísticas en los procesos de denuncia y visibilización de problemáticas sociales, especialmente en contextos donde existen restricciones para la participación y la expresión pública.
Miguel Barone reivindicó la comunicación creativa y humorística como una alternativa para expresar opiniones, cuestionamientos y críticas en escenarios marcados por la censura y la persecución. Su intervención puso de relieve el valor de los lenguajes digitales para transmitir mensajes que pueden encontrar obstáculos en otros espacios de comunicación.
Sebastián Horesok abordó el humor desde su capacidad para cuestionar, incomodar y generar críticas. Planteó la importancia de aprender a recibir esas expresiones sin recurrir a la censura o la estigmatización, como parte de una cultura democrática capaz de reconocer y respetar las opiniones divergentes.
Mariandreína Montilla, entretanto, reflexionó sobre el carácter presencial y corporal que tradicionalmente acompaña muchas formas de activismo. Frente a escenarios restrictivos, destacó que los memes también ofrecen posibilidades para expresar posiciones y preocupaciones sin necesidad de exponerse físicamente, mediante un lenguaje cotidiano, accesible y cercano a las formas de comunicación de las juventudes.
El encuentro también abrió un espacio para las intervenciones del público, que permitió ampliar la conversación sobre los límites del humor, la crítica política y las posibilidades de participación ciudadana a través de las plataformas digitales.
Los memes también son una forma de expresión pública
La investigación parte de una experiencia de participación abierta desarrollada entre septiembre y octubre de 2026. Más allá de identificar los temas presentes en las piezas recibidas, el informe propone observar qué se expresa a través de ellas y cómo el humor permite comunicar preocupaciones relacionadas con la realidad venezolana.
Sus resultados constituyen una aproximación descriptiva e interpretativa a un conjunto específico de 112 memes, y no una medición estadística de las opiniones de la población venezolana.
La presentación permitió destacar que los memes, además de su dimensión humorística, pueden servir para documentar percepciones sobre la vida cotidiana, cuestionar decisiones de poder, expresar inconformidades y participar en conversaciones públicas.
Con esta iniciativa, La República TV y Laboratorio de Paz buscan contribuir al debate sobre la libertad de expresión y las distintas formas de participación ciudadana, reconociendo el valor de los lenguajes digitales como parte de las expresiones contemporáneas de la sociedad venezolana.
El informe completo puede consultarse a través de este enlace.





