Dentro de las estaciones los empleados pedían que al cancelar los montos en doláres, lo hicieran en billetes de baja denominación. “Nuestra orden es esa, además nos hace el trabajo más fácil”, decían los bomberos

“Solo tarde 10 minutos en la cola, creo que corrí con suerte o pasó un Ángel”, contó Alejandra Rodríguez al momento de surtir gasolina en la Estación que está al frente del Centro Comercial Paseo Las Mercedes.

Rodríguez aseguró que ni tenía intenciones de surtir su camioneta de combustible. Iba de paso por el lugar, ya que se dirigía a Santa Rosa de Lima a visitar a su mamá. Al darse cuenta que solo había 7 carros en la cola, pensó por un momento que no había gasolina y la gente estaba “haciendo la cola por hacerla”.

“Yo vivo en Caurimare y hay gente que hace la cola por hacerla, algunos para venderla después a otros precios o los puestos”, dijo entre risas.

En ese sentido, afirmó que al darse cuenta que estaban echando no dudo ni un minuto en hacer la cola. “Tarde 10 minutos”, sentenció antes de irse.

No habían pasado ni 15 minutos cuando la fila de vehículos fue creciendo de a poco. Cuando Contrapunto llegó al lugar solo habían ocho carros, en breves instantes la cola llegaba hasta la entrada de Santa Rosa de Lima.

“A me dijeron por el grupo del condominio que había poca cola, pero creo que no fui el único que se enteró”, dijo Ernesto Torralba, vecino de Baruta.

Dentro de la estación, los empleados pedían que al cancelar los montos en dólares que, lo hicieran en billetes de baja denominación. “Nuestra orden es esa, además nos hace el trabajo más fácil”, decían los bomberos cuando alguien les daba un billete norteamericano de alta denominación.

En el mismo Municipio está la estación de servicio de Chuao, mejor conocida como la Texaco. La cola en ese lugar no era más de 20 carros, entraban al lugar de cinco en cinco para poder echar un máximo de 30 litros. Las personas que estabanen el lugar afirmaron que “la cola se movía más rápido de lo que uno cree”.

Luego de 20 minutos haciendo cola, Luis Echevarría pudo entrar y abastecer con 15 litros su camioneta Ford, año 2007.

“Está velocidad en las filas me hace pensar ¿será que las colas están bajando por que estamos produciendo gasolina?”, preguntó.

Al igual que en Las Mercedes, en pocos minutos la cola que era de una veintena de vehículos se extendió hasta casi cuarenta. “Mira como la cola creció”, le decía un bombero del lugar a un vigilante de la clínica de Rescarven que está en esa urbanización.

“Uno les dice que billetes de baja denominación y te salen con billetes de 50, no se que tienen en los oidos”, manifestaba un bombero mientras surtia una camioneta marca Jeep.

Al salir de la estación, un trabajador sentenció diciendo: Trabajamos hasta la 7 de la noche, pero nos presionan para hacerlo hasta nos quedemos sin nada de gasolina.