El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) informó este viernes, tras recibir denuncias de familiares, que aproximadamente 700 presos del Centro Penitenciario de Occidente 1 (CPO), en Santa Ana, estado fronterizo de Táchira, tienen más de tres meses sin ser trasladados a los tribunales para audiencias o juicios que les podrían otorgar, en algunos casos, la libertad.

El OVP, de acuerdo con una nota de prensa, recibió denuncias de los familiares que indicaron que el “director del penal no quiere ocuparse de los traslados, no quiere buscar el transporte y los muchachos pierden cada vez más audiencias, ellos quieren salir, quieren su libertad”.

La organización explicó que este complejo penitenciario está compuesto por tres módulos, el CPO 1 que es el más antiguo y alberga a aproximadamente 700 presos, el CPO 2 donde hay más de 500 reclusos y el anexo femenino donde están detenidas 200 mujeres, pero el único sector que tiene problemas con el traslado de los reos y “condiciones de reclusión más graves” es el CPO 1.

“No logramos entender por qué si trasladan a las femeninas o a los reclusos del otro módulo y los transportes llegan prácticamente vacíos, los presos del módulo 1 no pueden ser trasladados en iguales condiciones”, se preguntó la coordinadora del OVP en el Táchira, Raiza Ramírez.

Los familiares también acudieron a medios locales para hacer esta denuncia, sin embargo “no han sido escuchados por las autoridades del Ministerio de Servicio Penitenciario”.

“En reiteradas oportunidades han solicitado hablar con el director pero es permanente su negativa de atenderlos. Varios se han quedado esperando a las puertas del centro penitenciario sin obtener respuesta”, agregó el OVP.

La consecuencia de la falta de traslados —prosiguió— es que de hacerles las audiencia preliminares o juicios, muchos ya podrían estar optando por la medida de libertad. “Por ende, los niveles de hacinamiento se han elevado considerablemente en este recinto penitenciario”, apostilló.

La ONG indicó que además del retardo procesal, existen problemas de alimentación en el CPO 1, ya que la dieta diaria se basa en arepa sola o arroz con remolacha, lo que ha derivado en “graves problemas de desnutrición”.

“A raíz de la restricciones por la pandemia, las visitas se han limitado solo una vez a la semana, al igual que la entrega de paquetería, lo cual representa un gran esfuerzo de los familiares para poder en ese único día de entrega, llevar la mayor cantidad de alimentos que permita medianamente al recluso conseguir los nutrientes necesarios para mantenerse medianamente sano”, apuntó finalmente.

EFE