La prensa local señaló que Marcelino Ricardo Moya es el tercer sacerdote del clero entrerriano condenado por la Justicia por delitos contra la integridad sexual de menores de edad

Un tribunal argentino de la provincia de Entre Ríos (noreste) condenó este viernes al exsacerdote Marcelino Ricardo Moya a 17 años de prisión por abusar sexualmente de dos menores de edad en la década de los 90, informaron fuentes jurídicas.

Moya fue declarado autor de los delitos de promoción de la corrupción agravada y abuso sexual simple agravado, tras la evaluación de las denuncias realizadas por dos adultos que fueron monaguillos en una parroquia del pueblo entrerriano de Villaguay.

En la época que sucedieron los hechos, el cura era profesor en un colegio y vicario en una de las parroquias de la localidad, lugares en donde conoció a las dos víctimas, según contaron medios locales.

Además, también era capellán en una unidad del Ejército y conducía su propio programa en la radio local.

Los miembros del Tribunal de Juicios y Apelaciones de Concepción del Uruguay (Entre Ríos), integrado por Evangelina Bruzzo, Fabián Moras y Melisa Ríos, no hicieron lugar a la demanda de prescripción de la acción que promovió la defensa de Moya.

Asimismo, dispusieron la permanencia en libertad del exsacerdote bajo medidas de coerción hasta que la sentencia se ejecute.

Las víctimas realizaron la denuncia en 2015 y hasta 2017 no se elevó el expediente a juicio oral.

La Iglesia Católica, cuando tomó conciencia de las denuncias, rescindió a Moya de su cargo como párroco y responsable pastoral de un colegio católico en otra localidad de la provincia.

El cura fue internado en el Servicio de Infectología del Hospital entrerriano de San Martín en el verano de 2017 con un diagnóstico de enfermedad de transmisión sexual, confirmó a Efe el mismo centro.

La prensa local señaló que Moya es el tercer sacerdote del clero entrerriano condenado por la Justicia por delitos contra la integridad sexual de menores de edad.

Los otros dos son Justo José Ilarraz, condenado el año pasado a 25 años de prisión por abusar sexualmente de chicos de entre 10 y 14 años en las de los 80 y los 90, y Juan Diego Escobar Gaviria, también condenado el mismo año a 25 años de prisión por abusar de cuatro menores que asistían a su parroquia.