La nación española apoya los esfuerzos del alto representante de la UE para Política Exterior, Josep Borrell, para “explorar todas las vías de diálogo” en Venezuela

El Gobierno español acogió “con preocupación” la decisión del gobierno de Nicolás Maduro de mantener las elecciones legislativas de Venezuela para el próximo 6 de diciembre, desoyendo así las recomendaciones de la Unión Europea de retrasarlas unos meses como condición para enviar observadores a los comicios.

“No podemos hacer más que recibir con preocupación el comunicado del Gobierno de Venezuela”, afirmaron este viernes fuentes del Ministerio español de Asuntos Exteriores, las cuales reiteran que para celebrar las elecciones con las “garantías necesarias” sería preciso su aplazamiento unos seis meses.

Como la misión técnica de expertos de la UE enviada a Caracas ha concluido que no hay condiciones que garanticen unas “elecciones libres, justas y democráticas” en diciembre, el Gobierno español entiende que la Unión no puede enviar observadores electorales que pudieran “avalar” el proceso.

En todo caso, agregan las fuentes del Ministerio de Exteriores, España sigue reiterando que es preciso emprender una “negociación creíble” en el país entre todos los actores implicados y atender las “demandas” del pueblo venezolano.