El ministro de Educación, Héctor Rodríguez, cumplirá en el próximo mes de agosto dos años al frente de la institución. Sin embargo, en este tiempo no ha concretado una reunión con las organizaciones sindicales que mensualmente denuncian una crisis salarial y laboral calificada como «grave» por las condiciones en las que actualmente trabajan.
La Federación Venezolana de Maestros (FVM) llamó para este 10 de junio a un paro general de la educación básica y media por la falta de respuestas por parte de Héctor Rodríguez y, a su vez, del Gobierno venezolano. Ante esto, llamaron a los padres y representantes de los estudiantes del país no enviar a los alumnos al colegio y convertirse en el «amigo fiel» del maestro.
En este sentido, la presidenta de la FVM, Carmen Teresa Márquez, invitó al ministro Rodríguez «ponerse la mano en el corazón» y, de una vez por todas, reunirse con las organizaciones sindicales de la educación para atender las demandas y reclamos que los arropa en la actualidad.
«Yo le diría al ministro que se ponga la mano en el corazón, realmente recapacite, nos llame y se reúna con nosotros (…) No entiendo por qué el ministro de Educación no quiere reunirse con las organizaciones sindicales del magisterio», dijo durante este viernes en entrevista concedida al equipo reporteril de Contrapunto.com.


Mencionó que el magisterio ha realizado las gestiones necesarias para que Héctor Rodríguez converse con las organizaciones sindicales, pero no reciben respuesta alguna. «Han sido en vano todas las gestiones que hemos hecho», agregó al tiempo que recordó que la dirigencia sindical fue electa por la base del magisterio por lo que son «representantes natos» del sector.
Subrayó que la última reunión que sostuvieron con un representante gubernamental fue aproximadamente seis meses cuando lograron conversar con la directora de Gestión Humana, Marlene Díaz.
Carmen Teresa Márquez subrayó que esta medida se toma por la negativa del ministerio de Educación de atender a las organizaciones sindicales, de continuar con la discusión de convención colectiva, suspensión de más de 50.000 maestros de las aulas sin procedimientos administrativos, y la reducción de porcentajes en sus primas y bonificaciones, entre otras.
«Son muchas las cosas que han hecho en contra del Magisterio venezolano. El Magisterio venezolano está en pésimas condiciones, no vive con dignidad, no le alcanza el dinero que tiene. Nosotros no queremos bonos, queremos salario», dijo al tiempo que lamentó que el pago del bono vacacional que pronto pagarán, posiblemente alcance los 900 bolívares.
«Nosotros nos declaramos en emergencia», mencionó al destacar que el magisterio en las últimas dos semanas inició una serie de actividades que incluyeron asambleas de dirigentes sindicales, de maestros, reuniones con padres y representantes y protestas en la sede del Ipasme.





