La Federación Venezolana de Maestros (FVM) se pronunció este jueves #10Se sobre las condiciones que enfrenta el magisterio ante el inicio del nuevo año escolar 2026-2027 el cual está pautado para el próximo #14Sep.
“Comenzamos mal”; así lo manifestó Carmen Teresa Márquez, presidenta de la FVM, al condenar que el año escolar comience el próximo lunes y no el 16 de septiembre, como está fundamentado en el Reglamento General de la Ley Orgánica de Educación, el cual subraya en su articulado que estas actividades inician el primer día hábil de la segunda quincena del referido mes.
Durante rueda de prensa, la dirigente gremial indicó que este comienzo de año escolar está sumido “en una profunda incertidumbre”, puesto que aseguró que las condiciones materiales e institucionales actuales comprometen “gravemente” el ejercicio de la profesión docente y el derecho a una educación de calidad.
Por otra parte, indicó que el salario de los docentes venezolanos es un “ingreso simbólico” dado que mensualmente perciben 0.20 dólares el cual, añadió, no se compara con el valor de la canasta básica que, en el mes de agosto, llegó hasta los 727 dólares.


Además de esto, Máquez aseguró que “gran parte” de las instituciones educativas de la nación no están en las condiciones de albergar a la población estudiantil ni a sus trabajadores.
“La mayoría de los centros escolares del país carecen de servicios básicos indispensables (agua potable, electricidad y saneamiento) y sufren la falta estructural de mantenimiento preventivo y correctivo. Esta fragilidad se ha visto peligrosamente agravada tras el reciente evento sísmico que afectó a diversas regiones del país, dejando instalaciones con severos daños estructurales que comprometen la seguridad física de estudiantes, docentes y personal administrativo”, dijo.
Ante esto, la FVM exigió a la administración de Delcy Rodríguez inspecciones técnicas a los colegios que garanticen espacios “dignos, habitables y seguros” para el recibimiento de los estudiantes. También, dignificación y atención al docente en cuanto a salarios dignos, protección social, indexación y ajuste urgente de los sueldos, además de la restitución de las contrataciones colectivas y derechos laborales progresivos.
“Condiciones dignas para enseñar y aprender”, es otra de los exhortos al Ejecutivo para que los planteles gocen de dotación de material pedagógico, programas de alimentación escolar e infraestructuras bioseguras.
“Ante las condiciones tan adversas, el inicio de clases no puede ser visto como una rutina normalizada, sino como un llamado al respeto a la dignidad humana del docente y a la exigencia de sus derechos consagrados en la legislación nacional”, sentenció.





