Aun cuando la situación en Venezuela a cambiado después del 3 de enero, el aparato represivo puede reactivarse en cualquier momento, advirtió la directora sénior de Investigación, Campaña, Incidencia y Política de Amnistía Internacional, Erika Guevara Rosas.
«Es importante reconocer, sin lugar a dudas, que ha habido un cambio, que hay una oportunidad, que se ha abierto un pequeño espacio en este cierre completo del espacio cívico. Hemos visto personas defensoras de los derechos humanos (…) siendo liberadas, excarceladas», indicó la activista, en entrevista con EFE, tras participar del acto inaugural de una jornada sobre derechos humanos en Venezuela.
Pero el aparato represivo «no se ha desmantelado», y aunque desde el ataque militar de Estados Unidos en Venezuela se vio una «suerte de parálisis» por parte de las autoridades respecto a actos que eran casi cotidianos en el país, como la persecución o las detenciones arbitrarias, la amenaza continúa y «en cualquier momento ese aparato se puede reinstalar, se puede reactivar».
La defensora invitó a las organizaciones a seguir actuando y denunciando. «La sociedad civil venezolana tiene que empujar por el desmantelamiento (…) de normas que son ilegales bajo el derecho internacional como la ley en contra de las ONG», añadió.
Instó a las autoridades a ordenar la liberación de los presos políticos. «En la mayoría de los países las leyes de amnistía son una suerte de conducto del perdón a personas que han cometido algún acto delictivo y que por una circunstancia o un contexto se les otorga ese perdón. En este caso no se requiere una ley de amnistía, estas personas fueron detenidas únicamente por pensar diferente (…) y por ende no requerían de una excarcelación o de una ley de amnistía, simplemente de una orden de liberación de acuerdo a la ley», alegó.





