El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, situó “idealmente” en 2027 la celebración de elecciones en Venezuela, pero evitó garantizar que los comicios se produzcan antes de que termine el mandato del presidente Donald Trump.
En una entrevista con The New York Times concedida en la Casa Blanca, Rubio precisó que antes de convocar elecciones Venezuela debe completar una serie de reformas: renovar su Tribunal Supremo de Justicia y su Consejo Nacional Electoral, avanzar en la reestructuración de su deuda y reformar sus fuerzas de seguridad.
Rubio expresó su expectativa de que las conversaciones auspiciadas por Washington entre el gobierno venezolano y un sector de la oposición permitan reformar el máximo tribunal a mediados de diciembre. También indicó que los negociadores prevén reunirse la próxima semana para abordar el nombramiento de nuevos integrantes del consejo electoral.
El jefe de la diplomacia estadounidense señaló que la deuda venezolana, estimada en más de 200.000 millones de dólares, es un tema que se debe abortar para continuar con la recuperación de la economía y atraer inversiones.
“Es un problema enorme que enfrenta Venezuela y creo que todos los sectores de la sociedad deberían apoyar su solución”, afirmó.
Las declaraciones de Rubio se producen una semana después de que la administración Trump respaldara la hoja de ruta acordada entre el gobierno venezolano y un sector de la oposición, que contempla precisamente la renovación del TSJ y del CNE.





