El petróleo de Texas (WTI, por sus siglas en inglés) subió este viernes 0,26 %, hasta los 87,06 dólares el barril cerrando así otra semana de tensiones en Medio Oriente en la que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con una ofensiva económica a Irán.
Al término de la sesión, los contratos de futuros del WTI para el mes de septiembre, los de referencia en Estados Unidos, sumaban 0,23 dólares respecto al cierre anterior.
En el cómputo semanal, el precio del petróleo aumentó un 5,5 %, dirigiéndose de nuevo hacia los 90 dólares el barril.
El mercado del petróleo sigue de cerca la situación en Medio Oriente después de que Washington amenazara con intensificar la estrategia contra Teherán ante la falta de avances para reabrir el estrecho de Ormuz o alcanzar un acuerdo que ponga fin a una guerra que dura ya casi seis meses.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, sugirió ayer que Washington no reanudará sus ataques contra Irán mientras aplica una campaña coordinada de «presión económica máxima» contra Teherán, y puso a Venezuela y Cuba como ejemplos de que la combinación de «bloqueo» y sanciones dan resultados.
«Daré una rueda de prensa el lunes para decir qué vamos a hacer exactamente (…). No estoy seguro de por qué el petróleo ha subido por esto, porque, por ahora, y esto queda a discreción del presidente, si estamos aplicando presión económica máxima, significa que probablemente no habrá una reanudación cinética a gran escala», dijo Bessent en una entrevista en el canal CNBC.
Por su parte, Trump anunció esta semana una nueva ofensiva económica contra Irán que calificó como la operación de mayor impacto jamás emprendida contra un país, con la que busca cortar las vías de financiación y apoyo económico a la República Islámica.
Además, este lunes venció el plazo de 60 días, acordado entre Estados Unidos e Irán con la firma del memorando de entendimiento el 17 de agosto, sin haber logrado ningún acuerdo de paz.
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, afirmó que la guerra debería terminar ahora que el país está «en una posición de fuerza» y «el mundo entero reconoce» su victoria.





