El tránsito de autobuses entre Ureña y Cúcuta fue restablecido formalmente tras la construcción de un muro de contención en el lado venezolano para proteger la estructura de los daños causados por el río. El gobernador del estado Táchira, Freddy Bernal, informó que la obra cuenta con cuatro metros de profundidad y diez de altura, garantizando la seguridad en el paso fronterizo.
Esta reapertura representa un alivio económico para los usuarios, ya que el pasaje en las unidades Trans Oriental regresa a su tarifa habitual de 3.500 pesos colombianos. Previamente, debido al cierre, los ciudadanos debían pagar 5.000 pesos colombianos al verse obligados a utilizar una ruta de desvío más costosa.
La medida también pone fin a los conflictos y al malestar gremial surgido entre los transportistas que operan en la frontera. El desvío temporal de las rutas hacia el puente Atanasio Girardot había generado tensiones operativas y sobrecarga en el flujo vehicular de esa zona alterna.





