El aumento del pasaje en el Metro, por un lado, y las condenas contra líderes independentistas, por otro, marcaron la pauta de las movilizaciones de calle con barricadas, quema de vehículos y edificaciones

Esta semana la ciudad de Barcelona (España) se ha convertido en un centro de manifestaciones. Este viernes 18 de octubre lo mismo sucedió con la capital de Chile, Santiago. Hace una semana sucedió algo parecido en Ecuador. ¿Hay algún punto en común entre todas?

Las protestas en Barcelona son el resultado de las condenas impuestas a los líderes separatistas que decidieron convocar un referéndum en 2017.

“Inspiradas en el rechazo a los años de cárcel que deberán cumplir los líderes separatistas que en 2017 llevaron adelante un referéndum de autodeterminación ilegal para la independencia de Cataluña, una huelga general bloqueó carreteras, paralizó la ciudad y movilizó a cientos de independentistas que, a las cinco de la tarde, se unieron, en el Paseo de Gracia y Diagonal, con las “marchas por la libertad”, describió el diario Clarín de Argentina.

El trasfondo es la lucha que, durante décadas, han protagonizado los catalanes que desean la independencia de España.

Las de Santiago obedecieron al aumento en la tarifa del Metro, y desembocaron en un decreto de estado de emergencia anunciado por elPresidente chileno, Sebastián Piñera. El boleto aumentó 0,04 dólares.

“El Gobierno de Sebastián Piñera ha decretado este viernes por la noche Estado de Emergencia y ha cedido el control de Santiago a los militares, en un intento para controlar el caos en la capital.  Se restringirá la libertad de reunión y locomoción y el presidente designará un jefe de la Defensa Nacional del Ejército, que se hará cargo de las provincias de Santiago y Chacabuco de la Región Metropolitana. La decisión extrema ha sido el corolario de una jornada de violencia que se agravó con el paso de las horas y pareció salirse de control”, relató el diario El País de España.