Catar pidió este martes a Estados Unidos prorrogar la tregua de dos semanas en la guerra con Irán, que vence el miércoles, si no se alcanza una solución diplomática en una segunda ronda de negociaciones que se espera que se celebre en Islamabad.
«Apoyamos una prórroga del alto al fuego si no se llega a una solución (política). La vuelta a las hostilidades no servirá a nadie, sino que aumentará la presión sobre la economía mundial y expondrá a peligro a los pueblos de la región», dijo el portavoz de Exteriores catarí, Majed al Ansari.
En su rueda de prensa semanal, el representante catarí afirmó que su país está «en contacto permanente con todas las partes», al tiempo que mostró su apoyo a «la mediación de Pakistán», y animó «a la parte iraní a dejar de atacar a los países de la zona y a alcanzar una solución» pacífica.
Su declaración llega en medio de la incertidumbre sobre la nueva ronda de negociaciones entre EEUU e Irán en Pakistán.
Teherán no ha confirmado aún el envío de su delegación negociadora a Islamabad y afirma que no acepta «negociaciones bajo la sombra de la amenaza», mientras desde Washington se espera la partida este martes hacia Islamabad de una delegación encabezada por el vicepresidente estadounidense, JD Vance.
El portavoz catarí lamentó que «existe un estado de ambigüedad» acerca de la nueva ronda de negociación y reiteró que la guerra -iniciada el 28 de febrero por EEUU e Israel contra Irán- «ha afectado la economía de nuestros países y todo el sector petrolero».
En este contexto, volvió a insistir en la necesidad de reabrir el estrecho de Ormuz, principal arteria petrolera del mundo, y llamó a la comunidad internacional a presionar para que la navegación en esa estratégica vía marítima vuelva la normalidad.
«El cierre del estrecho convierte la crisis en mundial y no regional por su relación con el sector energético y las cadenas de suministros (…), ya se sienten sus efectos en las casas de países situados a miles de kilómetros de aquí», dijo Al Ansari.
«Se trata de una crisis mundial, por lo que todos debemos trabajar juntos para alcanzar una solución permanente que tenga como resultado la reapertura del estrecho y su operatividad al igual que estaba antes de la crisis», añadió.
Tanto Catar como sus socios del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) -algunos de ellos acogen las principales bases militares de EEUU en Oriente Medio- han sido blanco de ataques iraníes con drones y misiles balísticos durante la guerra.
Esos ataques, además del cierre de Ormuz, por donde pasa 20% de las exportaciones mundiales de petróleo y gas, afectaron duramente las economías del CCG, fuertemente dependientes de la exportación de energía.
Además de Catar, el CCG está integrado por Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Baréin y Omán.
Información de EFE






