La primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, recibió este jueves en la Casa Blanca a los enviados de Moscú y Kiev para las negociaciones sobre la guerra en Ucrania en un acto donde abordaron la situación del alto el fuego concretado temporalmente en la ciudad ucraniana de Oleshki, en la región de Jersón.
Durante su intervención, la primera dama reconoció tanto los esfuerzos del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, y del de Rusia, Vladimir Putin, para lograr este alto el fuego provisional porque «su cooperación sienta un precedente significativo para el avance de la paz en toda la región».
En al acto participaron, el enviado especial de Putin, Kirill Dmitriev, y el defensor del Pueblo ucraniano, Dmitró Lubinets, defensor del pueblo de Ucrania e integrante de la delegación ucraniana para las conversaciones de paz.

También estuvieron presentes cuatro periodistas estadounidenses que viajaron a Oleshki para documentar el proceso.
“Ahora, debemos usar el coraje que llevamos a Oleshki para encontrar puntos en común a través de la preocupación compartida por el sufrimiento de personas inocentes. Juntos, podemos crear algo más duradero que un alto el fuego temporal», dijo Melania.

La primera dama, quien según la Casa Blanca ocupa un papel de «intermediaria exclusiva», detalló que se facilitó ayuda humanitaria en la región, así como la organización de la evacuación segura de casi 800 personas.
El alto el fuego entre Rusia y Ucrania para la evacuación de los residentes de la localidad de Oleshki y la entrega de suministros a los que se quedarán en sus hogares, entró en vigor el 27 de octubre y duró hasta el final del día 1 de noviembre.
El presidente ucraniano condecoró a la primera dama por su papel como mediadora con la Orden en primer grado de la Princesa Olga, una distinción del Estado ucraniano que se otorga exclusivamente a mujeres y que le fue entregada en el acto de este jueves por representantes ucranianos.
Por su parte, el Kremlin agradeció su labor a la primera dama, pero afirmó que de momento no tienen planes de operaciones similares en otras regiones azotadas por el conflicto. EFE





