El régimen cubano podría enfrentar por primera vez una acción penal directa de alto nivel en Estados Unidos por uno de los crímenes más emblemáticos de la era castrista. Fuentes del Departamento de Justicia citadas por Reuters y CBS aseguraron que Washington se prepara para imputar al general Raúl Castro por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996, un ataque en el que murieron cuatro civiles.
Según los reportes, la acusación formal contra el general cubano, de 94 años, estaría centrada en la destrucción de las aeronaves de la organización humanitaria abatidas por cazas de la Fuerza Aérea del régimen cubano el 24 de febrero de 1996 en aguas internacionales.
La medida, que todavía requeriría la aprobación de un gran jurado federal, marcaría un salto cualitativo en la ofensiva de Washington contra La Habana. Aunque desde hace meses las autoridades de Florida venían avanzando en investigaciones y declaraciones públicas sobre el caso, esta sería la primera vez que el Departamento de Justicia se encamina a procesar directamente al propio Raúl Castro.
El anuncio no surge en el vacío. A inicios de abril, el fiscal general de Florida, James Uthmeier, confirmó que la investigación había sido reactivada oficialmente y que trabajaba coordinadamente con fiscales federales del sur de Florida para examinar posibles cargos contra altos funcionarios cubanos.
«Lo estamos tomando en serio y no dejaremos ningún detalle sin investigar», dijo entonces Uthmeier a Telemundo 51. El funcionario sostuvo además que las víctimas del castrismo merecen justicia y acusó a la anterior Administración de Joe Biden de haber frenado intentos previos de avanzar judicialmente.
Uno de los elementos clave de la investigación sería una grabación clandestina de junio de 1996, en la que Raúl Castro, entonces ministro de las Fuerzas Armadas, habría reconocido haber dado la orden de derribar las avionetas civiles. Juristas consultados por medios de Miami han señalado que esa evidencia podría utilizarse en un proceso penal, especialmente porque los delitos de asesinato no prescriben bajo la legislación estadounidense.
El ataque contra Hermanos al Rescate ocurrió cuando dos avionetas Cessna de la organización fueron interceptadas y destruidas por MiG cubanos. Murieron los pilotos cubanoamericanos Armando Alejandre Jr., Carlos Costa y Mario de la Peña, así como el residente cubano Pablo Morales.
Durante décadas, el régimen cubano defendió la operación alegando violaciones del espacio aéreo nacional, pese a que investigaciones internacionales situaron el derribo en aguas internacionales.
La posible imputación coincide además con una nueva fase de presión de la Administración de Donald Trump sobre La Habana. Washington ha endurecido las sanciones económicas y la presión sobre los países que suministran combustible al Gobierno de Cuba, agravando una crisis energética de hace años y provocando apagones más prolongados y generalizados.
La noticia trasciende el mismo día que el director de la CIA, John Ratcliffe, sostuvo contactos con autoridades cubanas en La Habana. Según funcionarios estadounidenses, Ratcliffe transmitió que EEUU estaría dispuesto a discutir asuntos de seguridad económica si el régimen realiza «cambios fundamentales».
El régimen cubano no ha reaccionado oficialmente a las versiones sobre una posible acusación contra Raúl Castro. Tampoco el Departamento de Justicia confirmó públicamente el inminente procesamiento.





