Una treintena de los 52 barcos que integraban la Flotilla Global Sumud que se dirigía a Gaza ha sido interceptada este lunes 18 de marzo por las Fuerzas Armadas de Israel en aguas internacionales próximas a Chipre, según denunciaron las organizaciones participantes.
La flota ha sido asaltada en aguas de responsabilidad (SAR) de Chipre, frente al litoral suroeste de esta isla mediterránea, de acuerdo sus organizadores.
El balance de los barcos bloqueados por Israel aún es confuso, aunque se estima que ha afectado a una treintena.
En el rastreador habilitado por la Sumud Global Flotilla constan 35 barcos interceptados, una cifra corroborada por su coordinador italiano, Tony La Piccirella, desde la televisión pública RAI. En la página web de la misión los barcos captados hoy se cifran en 31.
Además hay varios activistas capturados, aunque tampoco hay una cifra oficial: al menos 6 son españoles, 9 son italianos y 6 irlandeses, entre estos la hermana de la presidenta de Irlanda y exparlamentaria izquierdista, Catherine Connolly, según las últimas informaciones.
Las embarcaciones forman parte de una gran flota integrada por tres grupos: la Global Sumud Flotilla, la Freedom Flotilla Coalition y la Mavi Marmara Freedom and Solidarity Association.
La interceptación dio inicio alrededor de las 10:30 horas de Turquía (7:30 GMT), con el abordaje de unos primeros cuatro barcos (Adalah, Tenaz, Perseverance y Lian Al Nabulsi), cuando se encontraban a 250 millas náuticas de Gaza.
En la expedición hay naves de banderas europeas: Polonia (24), Italia (11), San Marino (7), Reino Unido (4), España (4), Francia (3) y Portugal-Madeira (1).
Unos 45 españoles viajaban a bordo de la flotilla y entre diez y veinte habrían sido retenidos por las autoridades israelíes, ha anunciado el ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, en Madrid.
Albares ha añadido que ha convocado a la encargada de negocios israelí, Dana Erlich, para trasladarle «una protesta formal y enérgica» por esta nueva operación, que supone «una nueva violación del derecho internacional».
La Freedom Flotilla señaló en un comunicado las Fuerzas Armadas de Israel les han informado de que los activistas arrestados serán trasladados a un «buque prisión» y posteriormente serán llevados al puerto israelí de Ashdod.
Los activistas denuncian que se haya vuelto a interceptar embarcaciones con misión humanitaria pese a que los Gobiernos y la Comisión Europea fueron informados previamente de la expedición y de que se solicitó «protección» en un Mediterráneo «plagado» de buques de la OTAN.
El ministro de Asuntos Exteriores de Italia, Antonio Tajani, ha reclamado a las autoridades israelíes «garantizar la seguridad de los activistas italianos a bordo de los barcos de la Flotilla».
Esta flotilla inició su misión el pasado 15 de abril en Barcelona para llevar ayuda humanitaria a Gaza y romper el bloqueo naval decretado por Israel en 2007, pero el 30 de abril fue interceptada parcialmente por la Marina israelí en aguas internacionales al sur de Grecia.
En aquel momento, las fuerzas israelíes asaltaron e inutilizaron 22 barcos antes de trasladar a unos 175 activistas a la isla griega de Creta, desde donde éstos volvieron a sus países de origen y, en algunos casos, denunciaron maltrato.
Este lunes Israel ha pedido a las naves de la flotilla que dieran marcha atrás en su viaje. «Israel no permitirá ninguna violación del bloqueo naval legal sobre Gaza e insta a todos los participantes en esta provocación a que cambien de rumbo y den media vuelta inmediatamente», advirtió en un comunicado.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha felicitado este lunes al comandante del equipo de la Armada que ha llevado a cabo la interceptación marítima.
«Están realizando un trabajo excepcional, tanto en la primera flotilla como en esta, y están frustrando un plan malicioso diseñado para romper el aislamiento que estamos imponiendo a los terroristas de Hamás en Gaza», aseguró Netanyahu en la llamada con el comandante de la flota a cargo de las interceptaciones.
Por su parte, el grupo islamista Hamás ha denunciado que estos hechos constituyen un «delito de piratería».





