«Prácticamente en casi todos los estados hay agroturismo», explica Celso Fantinel, expresidente de Fedeagro y directivo de Fedecámaras. «Que la banca vuelva a financiar a todos los venezolanos con tarjetas de crédito, con paquetes, con planes», indica
Son los girasoles, pero también, las cascadas; pero también, las montañas; pero también, el ordeño de las vacas; pero también, la piscina en medio del campo. El agroturismo está pisando fuerte en el país, y no solo por el furos que desataron los girasoles de Portuguesa hace alrededor de cuatro años.
«Prácticamente en casi todos los estados hay agroturismo. Muchas fincas, desde décadas, han tenido agroturismo. Lo que pasa es que ahora se está mostrando», explica Celso Fantinel, expresidente de Fedeagro y directivo de Fedecámaras.
¿Cómo floreció todo esto? «Yo creo que también, aparte de la crisis económica, hiperinflación y falta de financiamiento, los emprendimientos familiares y posadas sí pudieron manejarse por el tema de los costos fijos. Cuando tú hablas de hoteles de 200, 300 habitaciones con 10 % o 20 % de ocupación», y se compara con escalas más pequeñas, es más manejable, indicó Fantinel en el contexto de la Expo Avavit realizada esta semana en la Quinta Esmeralda.
«Hemos visto emprendimientos familiares y grupos económicos que también están invirtiendo en posadas, en casas, hoteles, en fincas. He podido estar también en la frontera de San Fernando de Apure y Calabozo, y hay fincas para hacer agroturismo», resaltó.
Lo que pasa, sentencia el productor, es que hay que salir de Caracas: «Esta es una invitación a todos los caraqueños, para que no solo vayan a Mérida o Trujillo, porque tenemos otros estados maravillosos, donde hay nichos naturales también importantes».
Acceso al crédito
El poder adquisitivo es una de las trabas para la actividad turística. «El poder adquisitivo está mermado, esa es la otra realidad; por eso, este target de posadas que ofrecen todo el paquete incluido, desayuno, almuerzo y cena, han tenido ese éxito. Y muchas son accesibles al bolsillo de muchos venezolanos. ¿Cómo quisiéramos volver a creer que el venezolano de a pie pueda tener una tarjeta de crédito? No solo con estas plataformas digitales, sino que podamos tener una tarjeta de crédito con la que podamos financiarnos, aunque sea una vez al año, un viaje de una semana o 15 días», subrayó Fantinel.
¿Qué necesita el agroturismo? Estas son las claves, a juicio del empresario: «Que la banca vuelva a financiar a todos los venezolanos con tarjetas de crédito, con paquetes, con planes, porque también hay bancos que seguramente, junto con las posadas y hoteles, están armando paquetes y se pueden financiar a cómodas cuotas, como es en todas partes del mundo. Lo que pasa es que nosotros éramos un país rico, nos empobrecimos, y entonces estamos nuevamente volviendo a retomar el ritmo. Yo creo que si esta devaluación, esta inflación, se va parando y logramos realmente que el poder de consumo venezolano aumente, vamos a ver más turismo».
Mucho más que girasoles
José Antonio Oliveira, presidente de la Cámara de Turismo de Portuguesa, refirió -durante su presentación en Expo Avavit 2026- que Portuguesa no se conoce por su vocación turística, sino por su vocación productiva, «y somos esencialmente conocidos como el granero de Venezuela y por el turismo religioso por nuestra patrona».
Para Oliveira, el primer eje es «fortalecer la autoestima de región, porque precisamente somos conocidos como grandes trabajadores, pero no sabemos el potencial que hay detrás de cada una de esas cosas que nosotros hacemos», y eso se logra visibilizando las actividades. Igualmente, con la promoción de lo que ya existe, como la Coromoto y los girasoles, «pero hay mucho más detrás de tomarse las fotos, y la gente que siembra girasoles lo entendió».
Este año, comentó, «comenzamos con una iniciativa que fue la de hacer una peregrinación a pie desde Acarigua hasta Guanare durante cinco días, como una prueba de piloto, que ojalá, y Dios mediante, nosotros la vamos a seguir haciendo todos los años. Queremos que eso quede institucionalizado, y vez con el tiempo, ¿por qué no?, podamos tener ese camino a la Coromoto similar al Camino de Santiago y a las peregrinaciones a pie de Fátima y de los otros países».





